En el exilio
Probando la Tiniebla del Viernes Santo
Todos nosotros tenemos nuestros propios Viernes Santos y no están desconectados de lo que sucedió en el Calvario hace dos mil años.
Envidia Congénita y una Invitación más Elevada
Cuando matamos no lo hacemos con arma de fuego. Perpetramos el asesinato con pensamientos, sentimientos y palabras.
Un Drama del Corazón
Lo que los evangelios y Jesús subrayan es su soledad moral, el hecho de que él se sentía solo, traicionado, humillado.
Nuestra Lucha en la Fe
Para creer realmente que Dios nos ama incondicionalmente, primero tenemos que matar unos cuantos ‘cananeos’.
Humildad, Ego y Grandeza
La imagen que tenemos de nosotros mismos es demasiado frágil como para permitirnos hacer nada realmente grande.
Entrando en Cuaresma
Para llegar propiamente a la Pascua, tiene que haber primero un tiempo de desierto, cenizas, tristeza y llanto.
La Fidelidad – Nuestro Mejor Regalo para Otros
La fe no es simplemente el sentimiento, de que Dios existe, es un compromiso, una entrega a una forma de vivir.
El Abrazo Sanador de la Eucaristía
Hay diferentes clases de soledad y diferentes clases de intimidad. Y sentimos malestar en muchas partes.
Madurez – ¿Ser Frío o Ser Vulnerable?
Todos nos esforzamos en proyectar una determinada imagen, en nuestra sociedad eso tiene un nombre: ser ‘frío’.
Cargando con Nuestra Soledad a un Alto Nivel
Nuestra sociedad normalmente nos invita en la dirección opuesta, a tomar el camino más trillado.
El temor de Dios como sabiduría
¿Por qué ya no predicamos más sobre el fuego del infierno? Es una pregunta que frecuentemente se hacen hoy muchas personas religiosas sinceras a quienes preocupa que demasiadas iglesias y demasiados sacerdotes y ministros han suavizado el pecado y son super-generosos al hablar de la misericordia de Dios.
La verdadera tragedia del pecado
La verdadera tragedia del pecado es que, con frecuencia, aquel contra el que se peca se convierte al fin en pecador, infligiendo a otros lo que primero le infligieron a él. Hay algo perverso en nosotros, por lo cual, cuando pecan contra nosotros, tendemos a absorber el pecado, junto con la enfermedad de la que emanó, y luego combatir para no actuar de esa misma manera enferma.
Reticencia y secreto como virtud
En toda gente sana hay una natural reticencia a revelar demasiado de sí misma y una consiguiente necesidad de guardar secretas ciertas cosas. Demasiado frecuentemente juzgamos esto como una insana timidez o -peor- como ocultación de algo malo.
No tomar en serio la verdad
Puede resultar bastante descorazonador ver las noticias estos días. Nuestro mundo está lleno de odio, intolerancia, racismo y sobre-estimulada avaricia y ego. La brecha entre ricos y pobres está ampliándose, y el desatino, el sinsentido y la violencia acontecen diariamente. Uno vive con esperanza, pero sin mucho optimismo.
La cercanía de Dios
Existe hoy un creciente cuerpo de literatura que narra la experiencia de personas que estuvieron clínicamente muertas durante un periodo de tiempo (minutos u horas) y fueron reanimadas médicamente y vueltas a la vida.







