No multipliques las palabras (Oh)
Ahora vamos a rezar. Cada uno de vosotros hará una oración que tenga como máximo una palabra.
Contempla (El cirio)
Los novicios rogaron al Abad que les revelara el secreto de la sabiduría.-No lo tengo -les contestó el Abad.-Entonces -replicaron desalentados los novicios-, ¿dónde podríamos alcanzarlo?
Disponte a dar la vida (El profeta)
Hubo un hombre que no sabía odiar. Se dedicaba a hacer el bien a todos.
El Espíritu Santo en la Iglesia
Artículo que hace una síntesis sobre la relación del Espiritu Santo y La iglesia.
CARTA SOBRE LA LECTIO DIVINA
Este texto está tomado de la obra de Enzo BIANCHI, Prier la Parole (Abadía de Bellefontaine, 1978[?]), págs. 77-90. Ha sido traducido del francés por el P. Pablo Largo, cmf.
MADRE DE LA SEGUNDA BÚSQUEDA
¿Vives una crisis de fe? Descubre la Madre de la segunda búsqueda, una guía hacia la madurez espiritual y el encuentro personal con Dios. Lee ahora.
Presentación
Este cuaderno ofrece ayudas para unos ejercicios espirituales muy sencillos en el curso de la vida corriente. En CiudadRedonda hemos pensado proponerlos para la Cuaresma, habrá no obstante quien prefiera aprovechar este material para su retiro mensual, a lo largo del año.
De víspera
Ya estás en retiro. El Señor te llama porque quiere y porque te quiere, porque lo necesitas, porque desea comunicarse familiarmente contigo a lo largo de estas jornadas. No se trata ahora de hacer, de aprender, de programar…
1. Vamos a un lugar solidario
En tu vida ordinaria hay demasiado ruido. Todo eso que alborota fuera de ti: gritos, músicas, imágenes, palabras… Y lo que hierve dentro: los agobios y preocupaciones de cada día (¡cuántas interferencias se cruzan en ese "aparato de radio" que es tu mundo interior!).
2. Te hablaré claramente del Padre
¿Conoces al Padre? ¿Tratas mucho con el Abbá del cielo? Para Mí, él lo es todo. Al venir a este mundo dije: “Aquí estoy, oh Dios, para cumplir tu voluntad”’: Al salir de él grité: "Todo se ha cumplido", y en seguida entregué mi espíritu (y mi Espíritu), en sus manos.
3. ¿Quién soy para tí?
Aunque seas infiel, yo permaneceré fiel, porque no me puedo negar a mí mismo. ¿Recuerdas que mis delicias son estar con los hijos de los hombres? Te he prometido estar contigo hasta el fin de los tiempos, y puedes tener la seguridad de que cumpliré mi promesa. Porque el cielo y la tierra pasarán pero mis palabras no pasarán.







