En el exilio
Cansados de tener paciencia
Hace treinta años, antes del secuestro aéreo del 11 de septiembre de 2001, antes de bombardero del zapato y otros como él, era sencillo viajar en avión. No necesitabas quitarte los zapatos para pasar el puesto de seguridad, podías llevar contigo líquidos, ordenadores portátiles y otros aparatos electrónicos; si tenías alguno no tenías que sacarlos de los bolsos de mano que llevabas, la puerta de la cabina del piloto no estaba cerrada con acero, y había mucha menos paranoia en general respecto a la seguridad. Incluso lograbas ver al piloto ocasionalmente.
Nuestra contemplación de la ciudad
Jesús -según parece- tenía sentimientos encontrados para con el mundo. Él amaba el mundo, entregó su vida por él y nos desafió a amar el mundo aun habiéndolo criticado duramente y dejando claro que éste era opuesto a Él.
Dag Hammarskjold sobre la sexualidad y el deseo
Dag Hammarskjold, el antiguo Secretario General de las Naciones Unidas, escribió esas palabras, que iluminan parte de una intencionalidad más profunda del deseo sexual. Y esta intuición fue más que una simple teoría para Hammarskjold. Él conoció la soledad y el deseo no realizado.
Día de la Madre
Existe un viejo refrán que ofrece un sabio consejo: ¡Escoge inteligentemente a tus padres!Es más fácil decirlo que hacerlo; pero el refrán es válido. Nosotros no somos del todo nuestras propias personas.
Peregrinación a través de la naturaleza, el deseo y el alma
Naturaleza, deseo, alma: Nosotros raramente los integramos bien; ellos, en cambio, están tan intrincadamente enlazados que la manera como relacionamos a uno afecta profundamente a los otros.
Aceptar la verdad, cualquiera que sea su ropaje
Cuando yo era estudiante en el seminario, tuve dos clases de maestros: Un grupo de ellos, precisamente porque eran fieramente leales a todo lo que es cristiano y católico, nos habrían leído a grandes pensadores laicos, pero siempre intentando ayudar a mostrar dónde estaban equivocados estos pensadores.
La callada presencia de Dios en nuestras vidas
¿Por qué no se nos muestra Dios más directa y poderosamente, de modo que haga más fácil la fe? Esa es una buena pregunta, para la cual, en parte, no hay una respuesta totalmente satisfactoria. Pero la respuesta que tenemos radica en entender la manera en la cual Dios se manifiesta en nuestras vidas y en nuestro mundo.
El acta de nuestro juicio
Los relatos bíblicos de la Pasión y Muerte de Jesús centran mucho la atención en su juicio, describiéndolo larga y detalladamente. Y hay una enorme ironía en la manera como está descrito. Jesús es enjuiciado, pero la historia está escrita de tal modo que, en realidad, todos están sometidos a juicio, excepto Jesús.
El huerto de Getsemaní
Hace varios años, Mel Gibson produjo y dirigió una película que gozó de una espectacular popularidad. Titulada “La Pasión de Cristo”, la película representa el itinerario pascual de Jesús desde el huerto de Getsemaní hasta su muerte en el Gólgota, pero con muy fuerte énfasis en su sufrimiento físico.
La necesidad de compartir nuestras riquezas con los pobres
Necesitamos dar algunas de nuestras posesiones con el fin de estar sanos. La riqueza que se acumula corrompe siempre a aquellos que la poseen. Todo don que no es compartido se corrompe. Si no somos generosos con nuestros dones, seremos envidiados con amargura y finalmente nos volveremos amargados y rencorosos.
Sagrado permiso para sentirse humano
Es normal sentirse inquieto siendo niño, solitario siendo adolescente, y frustrado por falta de intimidad siendo adulto; después de todo, vivimos con insaciables deseos de todo tipo, ninguno de los cuales encontrará nunca pleno cumplimiento en esta vida.
Algunos secretos dignos de ser conocidos
Los monjes tienen secretos dignos de ser conocidos, y estos pueden ser inapreciables cuando una pandemia de coronavirus está obligando a millones de nosotros a vivir como monjes.
Cosas más profundas bajo la superficie
Imagínate esto: Tú eres el hijo obediente, y tu madre es viuda y vive en una residencia asistencial. Sucede que tú vives cerca, mientras tu hermana vive por el país, a miles de millas. Así que el peso cae sobre ti para ser el que ayude en el cuidado de tu madre.
Orar cuando no sabemos cómo
Parece casi contradictorio decir eso. ¿Cómo puede alguien enseñarnos a orar cuando él mismo no sabe cómo? Bueno, dos complejidades conspiraron juntas aquí. Henri Nouwen fue una única mezcla de debilidad, honradez, complejidad y fe.
Nuestro profundo fracaso en la caridad
San Eugenio de Mazenod, fundador de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada, la Congregación Religiosa a la que pertenezco, nos dejó con estas últimas palabras mientras estaba muriendo: Entre vosotros, caridad, caridad, caridad. No siempre vivo eso, aunque ojalá pudiera, especialmente hoy.







