Artículos en Curas

Al servicio del Pueblo de Dios,asamblea santa, comunidad sacerdotal

Carta a mi Obispo Antonio María Rouco

por: Mari Patxi Ayerra en A debate el
Muy Sr. mío: Con el corazón de pascua, pero algo agitada porque últimamente mis amigos ateos están muy interesados en los “ecos de sociedad” de mi iglesia y también porque, como usted, ando preocupada por la marcha de nuestra familia religiosa, le compart

¿Parroquia roja o evangélica?

por: Atrio en A debate el
Dos visiones de lo que está pasando con la parroquia de San Carlos Borromeo (Entrevías- Madrid). Para José Manuel de Prada en ABC allí no hay amor cristiano sino perros rabiosos contra la Iglesia. Le contesta educada pero contundentemente Benjamín Forcano

Y en ese mismo tono.

por: F.P. en Cartas de un misionero el
Hasta diciembre, ya hemos llenado el calendario de reuniones, cursillos, visitas a los pueblos, bautismos y confirmaciones, encuentros con los jóvenes. En fin, ¡hemos crucificado el tiempo!.

¡Cómo es posible vivir así!

por: F.P. cmf en Cartas de un misionero el
Sembrando tantas veces en otros corazones o padeciendo la soledad a causa de la indiferencia que el mundo presta a nuestra obra. Pero en pie, lo repito, confiando no en los resultados sino en la voluntad del Padre.

La moral no es monopolio de la religión.

por: Periodista Digital - Religión en A debate el
Precedido de la polémica desatada por organizaciones defensoras de la familia y por la Conferencia Episcopal (CEE), el próximo mes de mayo saldrá a la venta el primer texto de la asignatura 'Educación para la Ciudadanía'.

¿Qué más?

por: F.P. cmf en Cartas de un misionero el
Luchamos para ser fieles y poner un poco de luz en esta noche y un poco de Evangelio en esta apatía casi colectiva de no querer necesitarlo o recibirlo.

Pequeñeces

por: F.P. cmf en Cartas de un misionero el
Quizás cuando uno goza más de todo es cuando acepta lo cotidiano y construye con ello su propia dicha y la de los demás.

Ah, el misionero

por: F.P. en Cartas de un misionero el
Me gusta esta frágil barca en la que voy, y hasta deseo el miedo del pescador indefenso y desprovisto, sin nombre y sin historia importante que recordar luego.

Sobre Dios

por: F.P, cmf en Cartas de un misionero el
Dios no juzga, sólo salva. Él se anda siempre por los andamios del hilo débil de cualquiera de sus hijos, sobre todo de sus hijos más pobres. Él no se parece al dios en que pensamos tantas veces.

Hombres así

por: F.P. en Cartas de un misionero el
No quiero echaros nada en cara; no quiero herir más a los que ya estáis heridos. Algún día escribiréis algún poema, leeréis libros y el domingo se introducirá en vuestro calendario.

Eucaristía en lejanía

por: F.P. en Cartas de un misionero el
El mismo Dios del mensaje que les llevo, aparece tímido para no golpearlos más con lecciones o teorías: el Dios de ningún desarrollo, sino el de la vida; solamente de eso: de la vida, de los hombres.

Todo lo que amo

por: F.P. en Cartas de un misionero el
Amo esos ojos desnutridos y tantos pies descalzos que me han enseñado a descalzar los míos. Una iglesia, unos pueblos de alma al descubierto que intentan experimentar en sus vidas el don de la Verdad que es el Evangelio.

La Iglesia

por: F.P. en Cartas de un misionero el
Esa tarea nos fatiga, pero como eso es lo que la Iglesia y los hombres de América necesitan, nos entregamos gustosos a ese desgaste silencioso de haber quemado la vida sin apenas haber hecho ruido.

Amanece

por: F.P. en Cartas de un misionero el
Cuando amanece, los tambos de la pena se colorean de azul y humean por el fuego de leña ya encendido en su interior.

Inundaciones

por: F.P. en Cartas de un misionero el
Estar, siempre y sólo estar: lo nuestro. Oidores de penas y lamentos, aunque también participantes en tantas pequeñas resurrecciones diarias de los pobres. Pero siempre y sólo eso: estar.

Por el río hacia los pueblos

por: F.P. en Cartas de un misionero el
¡Tantas idas y venidas con Dios en la mochila! Porque Dios, solamente Él, es quien les visita eficazmente en esa agua de bautismos aparentemente sin sentido, pero asidero único para encontrar ellos salvación.