Ronald Rolheiser | En el Exilio
Todos nosotros, hombres y mujeres, casados o solteros, con vida larga o corta, al final moriremos vírgenes, es decir, sin haber vivido la “sinfonía completa” de la existencia.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
Todos nosotros, hombres y mujeres, casados o solteros, con vida larga o corta, al final moriremos vírgenes, es decir, sin haber vivido la “sinfonía completa” de la existencia.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
Un buen matrimonio enseña más que cualquier curso. Es chimenea que da calor, mesa que ofrece alimento, vaso que soporta el dolor y cuerpo de Cristo que nutre al mundo. Así vivieron mis tíos: con fe, amor y hospitalidad, compartiendo su vida y sosteniendo a muchos con esperanza.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
La muerte de un hijo deja una herida profunda y antinatural que ni el tiempo ni la fe pueden borrar. Este artículo reflexiona sobre por qué ese dolor es tan persistente y cómo la fe puede ayudarnos a vivir con él sin eliminarlo.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
¿Qué es la verdadera inocencia y por qué no debemos dejar de anhelarla? Un recorrido profundo por el alma humana y su anhelo de integridad.
Descubre cómo recuperar el asombro perdido y vivir con el corazón de un niño.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
La presencia de Dios dentro de nosotros y en nuestro mundo rara vez es dramática, abrumadora, sensacional o imposible de ignorar. Dios no actúa de esa manera. Más bien, su presencia es algo que permanece en silencio y parece indefensa dentro de nosotros. Rara vez hace un gran alboroto.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
En un libro titulado Peculiar Treasures (Tesoros peculiares), el reconocido novelista y escritor espiritual Frederick Buechner reflexiona sobre la figura de Judas, el hombre que traicionó a Jesús con un beso y luego murió por suicidio.
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Si el grano de trigo cae en tierra y muere, da mucho fruto
En aquel tiempo, entre los que habían venido a celebrar la fiesta había algunos griegos; éstos, acercándose a Felipe, el de Betsaida de Galilea
¿Qué dice el texto? Lectura del santo evangelio según Juan 3,14-21 Dios mandó su Hijo al mundo para que el mundo se salve por él En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: "Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del...
Se acercaba la Pascua de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes;
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.