Algunas veces tenemos que decir cosas, y decirlas de nuevo, y volverlas a decir, hasta que ya no sea necesario repetirlas.
Algunas veces tenemos que decir cosas, y decirlas de nuevo, y volverlas a decir, hasta que ya no sea necesario repetirlas.
Hoy somos mucho más informales y despreocupados sobre la observancia del Sábado; y por eso somos más pobres, tanto humana como religiosamente.
El pan y el vino son ambiguos, tanto en la vida como en la Eucaristía.
En su novela “Un Mapa de Cristal”, la novelista canadiense Jane Urquhart nos cuenta la historia de una anciana que recuerda cómo, cuando era niña, solía tomar el estetoscopio de su padre doctor para jugar con él. ¿Por qué?
Intentar servir a otros lleva consigo el ser atrapado por muchas tensiones; algunas acosan desde fuera y otras asaltan desde dentro. ¿Cómo podemos permanecer enérgicos, efectivos y auténticos? He aquí algunas directrices o pautas para el largo camino:
el P. Ronald (Ron)- nos desvela aquí su intimidad filial: su veneración por su padre y la valiosa herencia espiritual recibida de él. Con ello el P. Ron, como sin querer, nos da una clave eficaz para captar mejor sus interesantes e inspiradoras columnas
¿Soy feliz? Mi vida, ¿es una vida feliz? ¿Soy feliz en mi matrimonio? ¿Me siento feliz con mi familia, en mi trabajo, con mi iglesia? ¿Dentro de mi propio pellejo, me siento feliz?
El relato de la Última Cena en el evangelio de Juan nos proporciona una maravillosa imagen mística. El evangelista describe al “discípulo amado” reclinándose sobre el pecho de Jesús.
A punto de cumplir 75 años, el famoso novelista australiano Morris West escribió una serie de ensayos autobiográficos, titulada: “Una Vista Panorámica desde la Cumbre”. En el prólogo de ese libro West indica que a los 75 años necesitas tener solamente una palabra en tu vocabulario espiritual, gratitud…
Dios es “no-violento”. Dios no manda ni recomienda violencia. Nunca nadie debería justificar la violencia en nombre de Dios. Eso está claro en la revelación cristiana.
Hay muchas maneras por las que nuestro sistema de fe puede desequilibrarse, de forma que pueda dañar a Dios y a la iglesia. ¿Qué elementos contribuyen a una fe sana, equilibrada, ortodoxa?