María de Nazaret

Home arrow_carrot 2right icon Iglesia arrow_carrot 2right icon María de Nazaret

Aquí está la esclava del Señor, cúmplase en mí lo que has dicho. – Sección patrocinada por la revista: Iris de Paz.

La Intercesión de María.

La Intercesión de María.

María es madre. Es La Madre por excelencia. Y esto la conviene en la intercesora por excelencia, aquella a quien nos dirigimos deforma espontá­nea mientras se desgrana en nuestros labios una petición de ayuda, de consuelo, de luz para nuestras vidas, sin

Mujer Nueva.

Mujer Nueva.

AMAS la luz que el manso mar eleva al cielo sin cesar en prodigiosa desnuda redondez.

Madre de la Iglesia. De ella nacemos todos.

Madre de la Iglesia. De ella nacemos todos.

María sólo puede aparecer como madre allí donde la Iglesia resume y rehace el camino de Jesús, como espacio en que se ofrece el reino al conjunto de los hombres, en palabra de misión y en gesto de acogida abierta para todos.

MADRE DE LA BÚSQUEDA

MADRE DE LA BÚSQUEDA

Hay unas palabras de Jesús que parecen estar dirigidas a los hombres y mujeres de nuestra generación: «Buscad y encontraréis …porque todo el que busca encuentra» (Mt 7.7-8).

Madre de la Sabiduría.

Madre de la Sabiduría.

El exceso de información, la falta de silencio, la excesiva cercanía a los acontecimientos, nos impide descubrir su sentido y, en consecuencia, elaborar respuestas creativas que nos ayuden a conducirnos de una manera más humana y satisfactoria.

Madre de la fantasía

Madre de la fantasía

Os invito a adentrarnos en esas hermosas fantasías marianas, que no son ensoñaciones sino formas atrevidas de presentarnos al Dios verdadero y su designio sobre el mundo.

Esposa de San José

Esposa de San José

¿Qué sucedía en el hogar de María y José? ¿Qué rasgos tenían sus relaciones interpersonales? ¿Qué los unía?

Madre de Jesús

Madre de Jesús

Contemplemos los aspectos de esta maternidad, la más intensa y compleja relación que vivirá la madre de Jesús.

La mayor renuncia

La mayor renuncia

El amor de María, extraordinario, hace de la renuncia una bandera a seguir e imitar.