En el exilio
Razones para Celebrar la Navidad
Es fácil ser cínicos sobre la Navidad, ya que ella engloba demasiados excesos
Respeto Mutuo en una Comunidad Polarizada
Vivimos como tribus guerreras opuestas listas para la batalla.
San José y Navidad
Fundamentalmente, lo que nos enseña José es cómo vivir en amorosa fidelidad.
Teresita de Lisieux: Una Vivencia Mística para el Servicio
Cuando la joven mística francesa, Santa Teresita de Lisieux, intentaba explicar su vocación, se refirió a una vivencia interior que le abrasó el alma y que había recibido como don:
Pruebas Definitivas para el Discipulado Cristiano
La esencia del discipulado cristiano reside en revestirnos del corazón de Cristo.
En Busca de la Inocencia
No hemos perdido totalmente la inocencia; el mundo no es un lugar tan malo como parece.
Los Peligros de la Cautela y Seguridad
Algunas veces la cautela me achica el corazón. La cautela y la seguridad son también peligrosas.
La Eucaristía como Celebración de la Vida Diaria
A veces nos olvidamos de que Jesús nació en un establo, no en una iglesia, y que el Dios de la Encarnación tiene que ver tanto con mesas de cocina como con altares eclesiales. Dios es tan doméstico como monástico.
Integridad Privada
La calidad de nuestras personas depende de la calidad de nuestra integridad privada.
Demasiado Magullado para Dejarse Tocar – Una de las Causas de Suicidio
El suicidio, es una enfermedad, no un pecado.
Nuestro anhelo de la inmortalidad terrenal
Compartimos el mundo con más de siete mil millones y medio de personas, y cada uno de nosotros tiene el indomable e innato sentimiento de que somos especiales y destinados de una manera única. Esto no es sorprendente, ya que cada uno de nosotros es verdaderamente único y especial. Pero ¿cómo se siente uno especial entre otros siete mil millones y medio?
El celibato, revisitado
Escribir en primera persona siempre resulta un riesgo, pero el tema de esta columna es mejor hacerlo -siento yo- a través del testimonio personal. En un mundo donde la castidad y el celibato son vistos como ingenuos y dignos de compasión, y donde existe un general escepticismo de que alguien los viva realmente, el testimonio personal es quizás la protesta más efectiva.
Nuestro pecado más común
Clásicamente, el Cristianismo ha catalogado siete pecados como “mortales”, significando que casi todo lo demás no virtuoso que hacemos toma su raíz, de alguna manera, en una de estas congénitas tendencias. Estos son los odiosos siete pecados: orgullo, codicia, lujuria, envidia, gula, ira y pereza.
Fe y superstición
El poder de una cláusula subordinada, un matiz en una frase… y todo adquiere un significado diferente. Ese es el caso que se da en una reciente novela, brillante pero provocativa, The ninth hour (“La hora nona”), de Nina McDermott. Cuenta una historia que, entre otras cosas, se centra en un grupo de monjas de Brooklyn que trabajan con los pobres.
¿Cómo actúa Dios en nuestro mundo?
Hay una singularidad en los evangelios que pide una explicación: Jesús -según parece- no quiere que la gente conozca su verdadera identidad como el Cristo, el Mesías. Continúa avisando a la gente que no revele que él es el Mesías. ¿Por qué?







