En el exilio

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Como cristianos, creemos que llevamos la imagen de Dios en nosotros y esta es nuestra más profunda realidad. Hemos sido creados a imagen de Dios. Pero concebimos esta imagen de una forma demasiado ingenua, romantica y piadosa. Imaginamos que en algún lugar dentro de nosotros hay un bello icono de Dios estampado en nuestras almas. Puede ser, pero Dios, tal y como afirma la Escritura, es más que un icono. Dios es fuego -libre, infinito, inefable, incontenible. (Ron Rolheiser, OMI)
Los tres niveles de Discipulado Cristiano

Los tres niveles de Discipulado Cristiano

Como Jesús, nosotros también nos proponemos  entregar nuestras vidas en generosidad y en altruismo, sin embargo también tenemos como objetivo dejar este planeta, de tal manera que nuestra disminución y  muerte es nuestro final, y quizás el regalo más grande, para el mundo.  No hace falta decir que no es fácil.

Los Imperativos Categóricos

Los Imperativos Categóricos

Hay un axioma muy conocido el cual repetiré más delicadamente que en su expresión habitual.  Dice así: Cada vez que te dices a ti mismo que deberías hacer algo, haces una mala compra.

Nuestra Actitud hacia la Riqueza

Nuestra Actitud hacia la Riqueza

Cada día, en los periódicos, en las televisiones y en Internet nos informan de ganancias económicas que, tan sólo hace una generación, eran inimaginables:

La Respuesta Definitiva a la Violencia

La Respuesta Definitiva a la Violencia

El año pasado, se estrenó una película francesa titulada "De Dioses y Hombres", y fue calificada por el New York Times como "tal vez la mejor película de compromiso cristiano que jamás se ha hecho".

En la paradoja está la virtud

En la paradoja está la virtud

Hay una serie de axiomas antiguos que sugieren que la virtud y la verdad se encuentran en el medio, entre dos extremos.  Esto fue llamado el “justo medio” y se expresa en frases tales como “En medio stat virtus” y “Aurea mediocritas.

Una Lección sobre la contingencia

Una Lección sobre la contingencia

Todos vivimos con ciertas lamentaciones y con la amarga conciencia de que si tan solo hubiésemos puesto mas atención ó sido pacientes ó valientes ó amorosos en un determinado momento, nuestras vidas pudieran ser ahora muy diferentes.

Paciencia con Dios

Paciencia con Dios

Hay un adagio que dice que un ateo es simplemente alguien quien no puede comprender la metáfora.  Thomas Halik, el escritor Checo, sugiere que más bien un ateo es alguien quien no es suficientemente paciente con Dios.

Las Poderosas Voces del Interior

Las Poderosas Voces del Interior

No es fácil discernir la voz de la verdad entre las muchas voces que nos llaman. De hecho, es difícil incluso discernir cuando somos auténticamente sinceros: ¿Quién soy realmente? ¿Cuál es mi verdadero y genuino interés?

El dedo de Dios en nuestras vidas

El dedo de Dios en nuestras vidas

El problema en el mundo y en las iglesias -sugiere Jim Wallis- es que, constantemente, los conservadores se equivocan, y los liberales (por sobre- reacción a los conservadores) entonces no lo hacen de ninguna manera.

Se requiere: Estilos particulares de santos

Se requiere: Estilos particulares de santos

Simone Weil comentó una vez que hoy no vale ser simplemente santo; más bien “debemos profesar la santidad que demanda el momento presente”. Tiene razón en esa segunda premisa; necesitamos santos cuyas virtudes digan algo a los tiempos.

Un nuevo libro importante

Un nuevo libro importante

Cada año, escribo una columna compartiendo con los lectores el título y una breve sinopsis de los diez libros que más me impresionaron ese año. Ocasionalmente, sin embargo, juzgo que un libro es suficientemente excepcional como para merecer su propia columna. El nuevo libro de Robert Ellsberg Un Evangelio viviente: leyendo la historia de Dios en vidas santas es un libro así.

La pérdida del cielo y el temor al infierno

La pérdida del cielo y el temor al infierno

Mientras crecía como católico romano, al igual que el resto de mi generación, me enseñaron una oración llamada Acto de contrición. En aquel momento, todo católico tenía que memorizarlo y recitarlo durante o después de la confesión. La oración comenzaba de esta manera: Oh, Dios mío, me pesa de haberos ofendido y detesto todos mis pecados porque temo la pérdida del cielo y las penas del infierno. …

¿Qué contribuye a la comunión cristiana?

¿Qué contribuye a la comunión cristiana?

La cuestión de la intercomunión en nuestras iglesias hoy es ardua, importante y dolorosa. Tengo suficiente edad como para recordar otro tiempo, propiamente recordar otros dos tiempos.