En el exilio
Estar siempre distraídos
Hay una historia en la tradición hindú que hace correr algo así: Dios y un hombre van bajando a pie por un camino. El hombre pregunta a Dios: “¿Cómo es el mundo?” Dios responde: “Me gustaría explicártelo, pero tengo seca la garganta. Necesito una taza de agua fría. Si puedes ir y traérmela, te diré cómo es el mundo”.
No ser tacaños con la misericordia de Dios
Mientras el número de personas que asisten a los servicios de la iglesia continúa descendiendo, la tentación entre muchos de nuestros líderes y ministros de iglesia es ver esto más como una poda que como una tragedia y responder haciendo la misericordia de Dios menos accesible en vez de más.
Las penas con que podemos vivir
En su reciente libro “El invento de las alas”, Sue Monk Kidd nos presenta a una heroína profundamente conflictiva, Sarah, una mujer altamente sensible, que cría a la hija de un amo de esclavos y a un niño privilegiado. Pero la sensibilidad moral de Sarah corta su sensación de privilegio, y ella hace una serie de duras opciones para distanciarse tanto de la esclavitud como del privilegio.
Cansados de tener paciencia
Hace treinta años, antes del secuestro aéreo del 11 de septiembre de 2001, antes de bombardero del zapato y otros como él, era sencillo viajar en avión. No necesitabas quitarte los zapatos para pasar el puesto de seguridad, podías llevar contigo líquidos, ordenadores portátiles y otros aparatos electrónicos; si tenías alguno no tenías que sacarlos de los bolsos de mano que llevabas, la puerta de la cabina del piloto no estaba cerrada con acero, y había mucha menos paranoia en general respecto a la seguridad. Incluso lograbas ver al piloto ocasionalmente.
Nuestra contemplación de la ciudad
Jesús -según parece- tenía sentimientos encontrados para con el mundo. Él amaba el mundo, entregó su vida por él y nos desafió a amar el mundo aun habiéndolo criticado duramente y dejando claro que éste era opuesto a Él.
Dag Hammarskjold sobre la sexualidad y el deseo
Dag Hammarskjold, el antiguo Secretario General de las Naciones Unidas, escribió esas palabras, que iluminan parte de una intencionalidad más profunda del deseo sexual. Y esta intuición fue más que una simple teoría para Hammarskjold. Él conoció la soledad y el deseo no realizado.
Día de la Madre
Existe un viejo refrán que ofrece un sabio consejo: ¡Escoge inteligentemente a tus padres!Es más fácil decirlo que hacerlo; pero el refrán es válido. Nosotros no somos del todo nuestras propias personas.
Peregrinación a través de la naturaleza, el deseo y el alma
Naturaleza, deseo, alma: Nosotros raramente los integramos bien; ellos, en cambio, están tan intrincadamente enlazados que la manera como relacionamos a uno afecta profundamente a los otros.
Aceptar la verdad, cualquiera que sea su ropaje
Cuando yo era estudiante en el seminario, tuve dos clases de maestros: Un grupo de ellos, precisamente porque eran fieramente leales a todo lo que es cristiano y católico, nos habrían leído a grandes pensadores laicos, pero siempre intentando ayudar a mostrar dónde estaban equivocados estos pensadores.
La callada presencia de Dios en nuestras vidas
¿Por qué no se nos muestra Dios más directa y poderosamente, de modo que haga más fácil la fe? Esa es una buena pregunta, para la cual, en parte, no hay una respuesta totalmente satisfactoria. Pero la respuesta que tenemos radica en entender la manera en la cual Dios se manifiesta en nuestras vidas y en nuestro mundo.
Yendo más allá de los errores y las debilidades
“Lo excusable no necesita ser excusado y lo inexcusable no puede ser excusado”. Michael Buckley escribió esas palabras y contienen un importante desafío. Siempre intentamos excusar lo que no necesitamos excusar y siempre intentamos excusar lo inexcusable. Ninguna de las dos cosas es necesaria. Ni útil.
La experiencia mística y la gente común
¿Qué tipo de cosas ayudan a inducir el misticismo en nuestras vidas? Me hicieron esa pregunta recientemente y esta fue mi respuesta inmediata, no reflexionada: lo que te haga llorar, ya sea en una pena genuina o en una alegría genuina; pero esa respuesta se basaba en muchas cosas.
La última tentación
"La última tentación es la mayor traición: Hacer lo correcto por la razón equivocada". T.S. Eliot escribió esas palabras para describir lo difícil que es purgar nuestras motivaciones de preocupaciones egoístas, hacer cosas por razones que no tienen que ver en última instancia con nosotros mismos.
La invitación al coraje
El coraje no es uno de mis puntos fuertes, al menos no un género particular de coraje. La Escritura nos dice que mientras Juan Bautista crecía, se hacía fuerte en espíritu. Mi crecimiento fue algo diferente. A diferencia de Juan Bautista, mientras yo crecía, me volvía acomodaticio en espíritu.
La pornografía y lo sagrado
Los antiguos griegos tenían dioses y diosas para todo, incluso una diosa de la Vergüenza llamada Aidos. La vergüenza, para ellos, significaba mucho más de lo que normalmente significa para nosotros. En su mentalidad, vergüenza suponía modestia, respeto y una cierta reticencia necesaria ante cosas que debían permanecer privadas y ocultas.







