El pequeño ciempiés sintió que debía lanzarse a caminar, y preguntó inquieto a su madre: -Para andar, ¿qué pies debo mover primero?
Iba el yo paseándose por la tierra, cuando -de pronto- se le cruzó el tú.
En cierta ocasión un joven novicio preguntó al Abad si había posibilidad de conocer a Jesucristo por dentro. El Abad se limitó a abrir la Biblia delante de él.
Feria
Mc 7, 14-23. Lo que sale de dentro es lo que hace impuro el hombre.
| Lecturas | Comentario |
| Liturgia | Calendario |