En el exilio

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Como cristianos, creemos que llevamos la imagen de Dios en nosotros y esta es nuestra más profunda realidad. Hemos sido creados a imagen de Dios. Pero concebimos esta imagen de una forma demasiado ingenua, romantica y piadosa. Imaginamos que en algún lugar dentro de nosotros hay un bello icono de Dios estampado en nuestras almas. Puede ser, pero Dios, tal y como afirma la Escritura, es más que un icono. Dios es fuego -libre, infinito, inefable, incontenible. (Ron Rolheiser, OMI)
Algunos secretos dignos de ser conocidos

Algunos secretos dignos de ser conocidos

Los monjes tienen secretos dignos de ser conocidos, y estos pueden ser inapreciables cuando una pandemia de coronavirus está obligando a millones de nosotros a vivir como monjes.

Cosas más profundas bajo la superficie

Cosas más profundas bajo la superficie

Imagínate esto: Tú eres el hijo obediente, y tu madre es viuda y vive en una residencia asistencial. Sucede que tú vives cerca, mientras tu hermana vive por el país, a miles de millas. Así que el peso cae sobre ti para ser el que ayude en el cuidado de tu madre.

Orar cuando no sabemos cómo

Orar cuando no sabemos cómo

Parece casi contradictorio decir eso. ¿Cómo puede alguien enseñarnos a orar cuando él mismo no sabe cómo? Bueno, dos complejidades conspiraron juntas aquí. Henri Nouwen fue una única mezcla de debilidad, honradez, complejidad y fe.

Nuestro profundo fracaso en la caridad

Nuestro profundo fracaso en la caridad

San Eugenio de Mazenod, fundador de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada, la Congregación Religiosa a la que pertenezco, nos dejó con estas últimas palabras mientras estaba muriendo: Entre vosotros, caridad, caridad, caridad. No siempre vivo eso, aunque ojalá pudiera, especialmente hoy.

Dignidad

Dignidad

La película Million Dollar Baby (Niña de un millón de dólares) cuenta la historia de una joven que llega a ser boxeadora profesional. Joven, fuerte y físicamente muy atractiva, gana tu corazón mientras, contra todo pronóstico, al fin se encarama a lo más alto en su deporte.

Una magnífica derrota

Una magnífica derrota

¿Dónde hay justicia en la vida? ¿Por qué ciertas personas son tan  inmerecidamente bendecidas en este mundo mientras otras son aparentemente malditas? ¿Por qué la astucia, la ambición egoísta, el aprovechamiento de los demás y la falta de honradez son frecuentemente recompensadas? Esto no tiene una respuesta rápida. 

Consejos sobre la oración de parte de un viejo maestro

Consejos sobre la oración de parte de un viejo maestro

Aun a riesgo de ser simplista, quiero decir algo sobre la oración de una manera muy sencilla. Mientras estaba haciendo estudios de doctorado, tuve un profesor, un anciano sacerdote agustino, que en su comportamiento, lenguaje y actitud, irradiaba sabiduría y madurez. Todo acerca de él demostraba integridad. Confiabas inmediatamente en él, el sabio abuelo de los libros de cuentos.

Amistad fiel

Amistad fiel

Crecí en una familia muy unida, y una de las cosas más duras que hice en mi vida fue abandonar el hogar y la familia a la edad de diecisiete años para entrar en el noviciado de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada.

Afrontar nuestros momentos duros

Afrontar nuestros momentos duros

El discernimiento no es una cosa fácil. Toma este dilema: Cuando nos encontramos en una situación que nos está causando profunda angustia interior, ¿nos marchamos, asumiendo que la presencia de tal dolor es un indicio de que este no es el lugar adecuado para nosotros, que al fin algo hay aquí fuera de lugar?

Dejar tras nosotros la paz como nuestro regalo de despedida

Dejar tras nosotros la paz como nuestro regalo de despedida

No hay nada como una buena muerte, limpia; una muerte que, aunque triste, deje detrás una sensación de paz. He sido testigo de ello muchas veces. En ocasiones, esto es reconocido explícitamente cuando alguien muere; otras veces, inconscientemente. Se conoce por su fruto.

¡Una sola frase lo dice todo!

¡Una sola frase lo dice todo!

Nos has hecho para ti, Señor, y nuestros corazones están inquietos hasta que descansen en ti. Ninguna frase, fuera de la escritura, me ha hablado nunca de manera tan poderosa, persistente y sugerente como esa frase de san Agustín. En esencia, es la historia de la vida de Agustín y también la historia de cada una de nuestras propias vidas.

La dos caras de la hipocresía

La dos caras de la hipocresía

¡Qué sutil es la hipocresía! Qué fácil es no ver nuestras propias incoherencias, aunque veamos tan nítidamente los defectos de los demás. ¿Estamos obstinadamente ciegos, o es que simplemente no vemos? ¿Es un problema moral o visual? Veamos estos ejemplos:

El permiso de Dios para la fatiga humana.

El permiso de Dios para la fatiga humana.

Alguien preguntó una vez a Teresa de Lisieux si estaba mal dormirse mientras se rezaba. Ella respondió: En absoluto. Un niño pequeño es igualmente agradable a sus padres, despierto o dormido – ¡probablemente más cuando duerme!

Renunciar al miedo

Renunciar al miedo

Un amigo mío cuenta esta historia: Era hijo único. Cuando se acercaba a los treinta años, aún soltero, cursando brillantemente una carrera y viviendo en la misma ciudad que sus progenitores, su padre murió, dejando a su madre viuda. Esta, que había centrado su vida en su familia y en su hijo, quedó comprensiblemente desolada. Gran parte de su mundo se derrumbó; había perdido a su esposo… pero aún tenía a su hijo.

¿Cómo será el cielo?

¿Cómo será el cielo?

Andrew Greeley sugirió una vez que podríamos meditar con provecho sobre la siguiente visión del cielo: La condición del éxtasis físico y satisfacción emocional que resulta del intercambio sexual entre dos personas profundamente enamoradas es el mejor anticipo comúnmente disponible para nosotros de nuestra permanente condición del estado resucitado.