En el exilio

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Como cristianos, creemos que llevamos la imagen de Dios en nosotros y esta es nuestra más profunda realidad. Hemos sido creados a imagen de Dios. Pero concebimos esta imagen de una forma demasiado ingenua, romantica y piadosa. Imaginamos que en algún lugar dentro de nosotros hay un bello icono de Dios estampado en nuestras almas. Puede ser, pero Dios, tal y como afirma la Escritura, es más que un icono. Dios es fuego -libre, infinito, inefable, incontenible. (Ron Rolheiser, OMI)
Volvernos locos o volvernos santos

Volvernos locos o volvernos santos

volverme loco o volverme santo. Cuanto más viejos nos hacemos, tanto más nos damos cuenta de qué verdad es eso, cómo finalmente esa es la opción impuesta a todos nosotros, tanto por la manera de que estamos hechos como por las limitaciones inherentes a la vida misma. ¿Por qué? ¿Hay algo equivocado en la vida y en nosotros? ¿Por qué no podemos encontrar en alguna parte un espacio tranquilo, entre lo loco y lo santo?

El silencio de Dios ante el mal

El silencio de Dios ante el mal

En ocasiones, los teólogos tratan de expresar el significado de la resurrección de Jesús en una sola frase: En la resurrección de Jesús, Dios vindicó a Jesús: su vida, su mensaje y su fidelidad. ¿Qué significa eso?

El celibato: ¿Qué decir?

El celibato: ¿Qué decir?

Ronald Rolheiser | En el Exilio
El celibato obliga a uno a vivir en una soledad que Dios mismo condenó, pero es también la soledad en la que Jesús se entregó a nosotros en una muerte que es quizás la expresión más generativa de amor que se ha dado en la historia humana.

¿Qué es lo que configura a un alma?

¿Qué es lo que configura a un alma?

Ronald Rolheiser | En el Exilio
En un determinado punto de su poema La hoja y la nube, Mary Oliver describe sus sentimientos mientras se halla ante la tumba de sus padres. Está considerando cómo tanto las virtudes como los defectos de sus progenitores influyeron en su vida.

La ilusión de nuestra propia bondad

La ilusión de nuestra propia bondad

Ronald Rolheiser | En el Exilio
Una de las grandes tragedias de toda la literatura es la historia bíblica de Saúl. Saúl es peor que Hamlet. Hamlet, al menos, tenía buenas razones para el desastre que le sobrevino. A Saúl, dados los dones con los que empezó, le debería haber ido mucho mejor.