A los cien años de su primer aliento en Skopje (Macedonia), siquiera una fugaz mención de la santa de Calcuta que nunca muere, cien años de ternura y una breve loa a tan colosal ejemplo.
A los cien años de su primer aliento en Skopje (Macedonia), siquiera una fugaz mención de la santa de Calcuta que nunca muere, cien años de ternura y una breve loa a tan colosal ejemplo.
De vacaciones en mi tierra, he estado con un grupo de curas de Ourense. Casi todos llevan años entregados a fondo en el mundo rural. Curas de pueblo. De los de antes y de los de ahora. Curas de pueblo que no escapan del pueblo, que viven con el pueblo, gozan y sufren con él.
Habría un nuevo sentido de “misión compartida”, en la cual lo que más resalta no es lo carismático y peculiar del instituto, sino la “misión eclesial” en cuanto tal, o incluso la “misión”.
Solo en éstos últimos años hemos comenzado a hablar de “misión compartida”. Esta nueva perspectiva no es una mera ocurrencia. Tiene su sentido. Nos preguntamos, entonces, ¿a qué se debe este nuevo adjetivo? ¿Qué hace necesaria esta forma de hablar?
Esta, experiencia la puedes realizar a solas o en grupo, sugerimos que se haga en familia. No te sorprendas si te brota la alabanza al Creador, suele ocurrir cuando uno descubre el milagro de la vida.
Si nadie reacciona antes estos artículos y dedica unos minutos a conocer las maravillas de la Vida Consagrada, quedaré decepcionado. Pero seguiré haciendo sonar mi pobre violín, para que “todos” conozcan lo que son y significan en la Iglesia sus hermanos religiosos.
Cuando se vive juntos día tras día, uno experimenta la perseverancia como una gracia de Dios; pues si hiciéramos caso de los primeros impulsos, probablemente sintiéramos con frecuencia la tentación de experimentar otros caminos en solitario.
Dios está en la cotidianidad de mi vida. No me espera a una hora fija, sino que simplemente está en mi y en todo lo que me rodea haciéndose notar más o menos.
¿Cómo explicar lo que experimenta un hombre que sabe que tiene por delante otras veinticuatro horas de cárcel?
Mi disposición durante el día es de entrega a los demás, con una visión cristiana de poderles ayudar en los problemas más urgentes que tengan, y sin ningún interés material, más bien deseando el mayor beneficio espiritual a todos los que trate en dicho dí
Son luces, aunque a veces cuesta reconocerlas, que me guían, que dan sentido a mi vida.