Ronald Rolheiser | En el Exilio
El protagonista de la obra Murder in the Cathedral de T.S. Eliot es Tomás Becket, un arzobispo que, a simple vista, parece un santo.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
El protagonista de la obra Murder in the Cathedral de T.S. Eliot es Tomás Becket, un arzobispo que, a simple vista, parece un santo.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
Hay una emocionante escena en la serie The Chosen que, al margen de nuestra reacción a ella, requiere una reflexión. Esta es la escena: Justo antes de curar de fiebre a la suegra de Pedro, Jesús tiene una conversación privada con la esposa del apóstol.
Laiconet – Evangelio Seglar
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Juan Lozano – El rincón de Juan
Todos tenemos objetos que nos gusta conservar, fotos, figuras, la prenda, objetos que nos evocan a personas y momentos que incluso cuando hacemos limpieza en nuestra casa o incluso hacemos mudanza, esos objetos no los eliminamos, sino que vienen con nosotros, los guardamos.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
C.S. Lewis, uno de los grandes apologetas cristianos, no se convirtió al cristianismo sin resistencia ni lucha. Llegó a la adultez con un cierto escepticismo y agnosticismo.
Laiconet – Evangelio Seglar
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Lo que rodea, retorna, según parece. Los cristianos se apropiaron de una fiesta pagana y la sacralizaron con ocasión de celebrar el cumpleaños de Jesús, y ahora el mundo secular está devolviendo el favor.
Existen incontables personas, basílicas, iglesias, santuarios, seminarios, conventos, ciudades y urbes que tienen por nombre San José. Mi país nativo, Canadá, lo tiene por patrón. ¿Quién es exactamente este José?
En los días del apartheid que se dio en Sudáfrica, los cristianos tenían la costumbre de encender candelas y colocarlas en sus ventanas como un signo, para ellos y los demás, de que confiaban en que algún día esta injusticia llegaría a su fin. Una candela encendida en una ventana era un signo de esperanza y de declaración política. El gobierno no pasó por alto el mensaje.
Después de todo, nuestras vidas no son tan serenas ni pacíficas. Por decirlo de algún modo, siempre somos algún tanto patéticos. Eso no debería alarmarnos. Patético no es un término peyorativo. La palabra proviene del griego pathos, que significa dolor. Estar patético es vivir dolorido, y todos nosotros vivimos así por el modo mismo como estamos hechos.
Ninguna comunidad tendría que subestimar sus muertes. Es Mircea Eliade quien dijo eso. Lo que subraya su sabiduría aquí es la verdad de que aquello que dejamos de celebrar, pronto dejaremos de apreciar