Ronald Rolheiser | En el Exilio
Normalmente, a ninguno de nosotros nos gusta sentirnos tristes, pesarosos ni deprimidos. Por lo general, preferimos el brillo del sol a la oscuridad, la alegría a la melancolía.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
Normalmente, a ninguno de nosotros nos gusta sentirnos tristes, pesarosos ni deprimidos. Por lo general, preferimos el brillo del sol a la oscuridad, la alegría a la melancolía.
Juan Lozano – El rincón de Juan
A ver si da fruto: dar una oportunidad, tener paciencia con cada persona, saber esperar.
Laiconet – Evangelio Seglar
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
En mi opinión, Jesucristo era la segunda persona de la Trinidad, que tomó carne en el momento de la encarnación y es aun ahora nuestro Dios, nuestro abogado y nuestro amigo en el cielo.
Juan Lozano – El rincón de Juan
A ver si da fruto: dar una oportunidad, tener paciencia con cada persona, saber esperar.
Laiconet – Evangelio Seglar
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
[Ronald Rolheiser] [En el Exilio] Trabajo y me muevo dentro de los círculos eclesiásticos y encuentro que la mayoría de las personas que están allí son honestas, comprometidas y, en su mayor parte, irradian su fe positivamente…
Ronald Rolheiser | En el Exilio | ¿Por qué ya no nos llevamos bien unos con otros? ¿Por qué se da una polarización tan amarga en nuestros países, nuestros vecindarios, nuestras iglesias e incluso en nuestras familias?
[Ronald Rolheiser] [En el Exilio] Visto todo, creo que crecí con un concepto de Dios relativamente sano. El Dios de mi juventud, el Dios en que fui catequizado, no era indebidamente castigador, arbitrario ni justiciero.
volverme loco o volverme santo. Cuanto más viejos nos hacemos, tanto más nos damos cuenta de qué verdad es eso, cómo finalmente esa es la opción impuesta a todos nosotros, tanto por la manera de que estamos hechos como por las limitaciones inherentes a la vida misma. ¿Por qué? ¿Hay algo equivocado en la vida y en nosotros? ¿Por qué no podemos encontrar en alguna parte un espacio tranquilo, entre lo loco y lo santo?
En ocasiones, los teólogos tratan de expresar el significado de la resurrección de Jesús en una sola frase: En la resurrección de Jesús, Dios vindicó a Jesús: su vida, su mensaje y su fidelidad. ¿Qué significa eso?