La verdadera historia de Caperucita Roja (con pistas de trabajo)
Las cosas pueden no ser como siempre nos han contado. Y en todo caso, cada historia, cada acontecimiento tiene diferentes versiones, según quién nos lo cuenta. Y no siempre la más divulgada es la más verdadera.
La precariedad laboral se ceba con los jóvenes
Los jóvenes españoles (¿sólo ellos?) se sienten explotados y sobrecualificados, pero aceptan empleos que la OIT considera «indecentes»
EL silencio de los buenos
Es importante pensar no sólo en lo que hacemos, sino en lo que dejamos sin hacer. Si, por miedo o por indiferencia, desaprovechamos la vida. Si, por comodidad, no somos capaces de dar aquellos pasos que sentimos que tendríamos que dar. Si, por egoísmo de
Lo primero eres tú
Nos servimos de un anuncio para un ejercicio de comunicación o presentación personal.
Las personas son regalos
Dios me «regala» personas. Hay que saber «desenvolver» el regalo. También yo soy un regalo.
Los jóvenes y la Parroquia: Algunas paradojas
Es un hecho: Buena parte de los jóvenes se distancia de la parroquia. Se plantean aquí telegráficamente algunas paradojas o insuficiencias pastorales importantes.
12 Razones/causas para transmitir la fe
¿Qué es para ti transmitir la fe? ¿Por qué hay que hacerlo? Aquí hay 12 razones. Se te pueden ocurrir más. ¿Cómo lo haces tú? ¿Qué dificultades encuentras? ¿Qué te sirve de apoyo?
Boga mar adentro
Una sugerente parábola sobre la Iglesia, vieja barca que tiene la tentación de quedarse en el muelle o… lanzarse mar adentro.
La vida de Jesús, guiada por el Espíritu.
Unas páginas de la Carta con los siguientes apartados:
La vida de Jesús entre la gente, su comunidad de discípulos, su relación personal con el Padre, aprender de Jesús a vivir en el Espíritu.
Qué hay al otro lado.
¿Cómo es posible que usted, un hombre cristiano, creyente, no sepa lo que hay al otro lado? Sobre el más allá de la muerte.
¿Cuándo creemos en el Espíritu Santo?
Cuando se siente la desesperación y, sin embargo, se experimenta un consuelo interior que nadie nos puede quitar. Cuando experimentamos el desgarrón de la muerte propia o ajena y la sabemos asumir con fe y esperanza.







