Las palabras que Jesús pronuncia desde lo alto de la cruz significan que la maternidad de su madre encuentra una "nueva" continuación en la Iglesia y a través de la Iglesia, simbolizada y representada por Juan… La santa Madre de Dios, por medio de la Iglesia, permanece en el misterio de Cristo como la «mujer» indicada por el libro del Génesis (RM, 24).




