Desde hace unos años se oyen en la Iglesia voces que piden a cada cristiano, a cada forma de vida o de ministerio que cuide su identidad
Desde hace unos años se oyen en la Iglesia voces que piden a cada cristiano, a cada forma de vida o de ministerio que cuide su identidad
Resulta sorprendente constatar la variedad de rostros “sacerdotales”que existe actualmente en la Iglesia católica.
La persona ‘humilde’ está emparentada con el ‘humus’, es decir, con la tierra húmeda, con la tierra capaz de acoger la fecundidad
Dejémonos impresionar en este día por el discurso del pan de vida, que el IV evangelista nos ofrece en el capítulo 6 de su evangelio
Es para nosotros cuestión de vida o muerte que nuestras Eucaristías puedan definirse como "la Eucaristía de Jesús", que en ellas sea reconocible su Presencia, su protagonismo. Y que nadie ni nada -que no sea Él- se adueñe de la celebración.
Toda vocación es una llamada a la alegría, porque en solidaridad con muchos hombres y mujeres, con Jesús, el Señor, y María, somos escogidos para transformar el mundo viejo y para dar a todo lo existente optimismo y esperanza.
¿Qué futuro tienen los Sacramentos aquí en Europa, cuando se dice que estamos entrando en un mundo que ha dejado de ser cristiano, religioso y, en consecuencia, ha dejado de ser sacramental y ritual?
Dios es invisible y eso nos confunde. ¿Cómo amar a quién no vemos? ¿Es cuestión de imaginárselo? Son las realidades cercanas, próximas, tangibles, las que acaparan nuestra afectividad y nuestros sentimientos.
Es una gracia de Dios encontrarse con mujeres y hombres “felices”, con grupos y comunidades “felices”, en los que -a pesar de todo- reina el buen humor.
La Jornada Mundial de la Juventud es un gran acontecimiento eclesial. Su celebración se debe a la iniciativa del Papa beato Juan Pablo II. En sus diversas ediciones se ha convertido en un momento de inspiración, creatividad artística, espiritualidad, encuentro entre jóvenes de todos los continentes
Dios debería estar interesado en no pasar desapercibido. Me atrevo a decirlo, como lo diría Job, o el Eclesiastés. Porque si Dios calla, ¿podrá el ser humano escucharlo? Si Dios se vuelve tan invisible, ¿podrá el ser humano encontrarlo? …