El Resplandor de un Nombre: María

María —estas vocales anchas, abiertas, ilimitadas— se parece un poco al mar. Vibra en ellas toda una inmensidad. El ámbito de gozo, de plenitud y de quietud se revela en la anchura de unas vocales: a, a, a.
María es abierta como una a. Esta letra es fácil de pronunciar, pues todos los niños del mundo la repiten incansablemente y casi solo saben decir papá, mamá. María es fácil de pronunciar por todos los hombres, incluso por aquellos que no suelen atreverse a decir Jesús.
La Luz en el Corazón
No sé lo que pasa, pero este nombre llega al corazón de todos, es como una luz que alumbra, enseña un camino y apunta en una dirección. Solamente esta palabra: María, y las pasiones se sosiegan, la cabeza se despeja, las puertas se abren mostrando una senda; uno comienza a ver a Dios.
Dios es redondo como una O. María es ancha como una A; tiene un comienzo pero después no termina nunca.
Oración a nuestra Madre
Madre nuestra que estás en los cielos,
Santificado sea tu nombre.
No se haga en mí mi voluntad sino la de Dios.
Ayúdanos a no caer en la tentación.
Líbranos de todo mal.
Amén.


