La Esencia de la Verdadera Alegría

Por de pronto, no procede del dinero, de una vida cómoda, de la gloria, aun cuando todo esto pueda producir satisfacción. Las raíces de la alegría están en cosas más nobles:
- Un trabajo bien hecho.
- Una palabra amable.
- El combate airoso contra ciertos defectos.
- El logro de una visión clara en una cuestión difícil.
La Compañía y los Afectos
Para gran parte de la gente, la alegría amanece al encontrarse con una bella compañía que va a tu vera en los caminos, te alumbra una senda, te ayuda a superar los momentos difíciles y es como una sombra de Dios en el desierto de la vida.
¿Cómo no recordar en estos momentos la alegría de los corazones unidos, la de una casa en paz, el gozo de perdonar los pecados y el contento de llevar a un pequeño propio a las espaldas en una tarde de verano junto al mar?
El Modelo de María
Muchos de estos gozos los tuvo María. Su alegría más profunda fue, no obstante, el experimentar hondamente cómo Dios se desbordaba de su corazón a su seno, cómo Dios no salía de su corazón y en él moraba para siempre.
La felicidad de los hombres se encuentra en Dios. Nos lo recuerda María: «Se alegra mi espíritu en Dios, mi Salvador». ¿Lo entenderemos alguna vez los humanos?




