Evangelio Seglar para el Domingo del 5 de julio de 2026

5 de julio de 2026

PRIMER PASO: LECTIO

¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según Mateo 11,25-30

Soy manso y humilde de corazón

En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LO COTIDIANO
(Mujer, casada, 3 hijos, trabaja, pertenece a una comunidad de laicos

Reflexionando el evangelio de San Mateo, pienso y me doy cuenta de la cantidad de días que me siento así: cansada y agobiada. No siempre por grandes problemas, sino por el peso de las preocupaciones cotidianas, las responsabilidades, las prisas, las decisiones que tomar y, sobre todo, por el deseo de llegar a todo y hacerlo bien.

A menudo tengo la sensación de que debo ser fuerte, tener respuestas para todo y mantener el control de las situaciones. Sin embargo, Jesús, en este pasaje evangélico, me recuerda que no necesito presentarme ante Él como alguien perfecta o segura de sí misma. Al contrario, parece dirigirse precisamente a quienes se sienten cansados, frágiles o sobrecargados.

¡Qué descanso produce saber que Dios no me pide ser invencible, sino sincera! Que puedo acercarme a Él con mis dudas, mis miedos y mis limitaciones, sin aparentar una fortaleza que muchas veces no tengo. Quizá eso sea comenzar a ser una de esas personas sencillas y humildes de corazón de las que habla el Evangelio: reconocer que necesito a Dios y dejar que Él camine conmigo.

Hoy le pido la gracia de confiar más, de no querer llevar sola el peso de cada día y de descubrir que, cuando pongo mi vida en sus manos, el cansancio no desaparece, pero el corazón encuentra un descanso que solo Él puede regalar.

desde EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA
(Hombre, casado, 3 hijos, pertenece a comunidad eclesial y movimiento laical)

Este domingo el Señor vuelve a llamar nuestra atención sobre lo que debe ser verdaderamente importante en nuestras vidas.

Seguramente si nos preguntaran acerca de nuestros deseos o sobre aquello que ansiamos; el dinero, las propiedades, la fama, el confort, la influencia social, el poder, los seguidores etc. aparecerían de forma destacada.

Sin embargo, hoy Jesús nos recuerda que ha venido a revelar a un Dios para “gente sencilla” y para “gente cansada”. ¿Cuántos suspiros se escuchan en nuestras casas por; las notas, el trabajo, los exámenes, el salario, la política…? ¿Cuántas quejas de padres sobre hijos, de hijos para con los padres? Está claro que notamos mucho cansancio a nuestro alrededor. Se habla de que la nuestra es “la sociedad del cansancio”. Pues a esta sociedad sigue llamando Jesús, por más que nos hayan dicho que el cristianismo es difícil y duro ya que apela al sacrificio y la renuncia. No olvidemos que es la religión de los cansados y los humildes de corazón. De quienes transforman el mundo a través de; charlas, paseos, abrazos, oraciones, formaciones y demás “yugos ligeros” donde se aparece, el Dios de los sencillos.

TERCER PASO: ORATIO

¿Qué nos hace decir el texto?

(Hombre, casado, trabaja, pertenece a comunidad eclesial)

Venid a mí

Nos sobran los motivos para estar cansados.
Nos sobran los motivos para estar agobiados.
Nos sobran los motivos para estar agotados.

¿Dónde la paz, el sosiego, la belleza de la contemplación de la vida?
¿Dónde el silencio, la escucha, el encuentro de las personas?
¿Dónde la confianza, la naturalidad, la sencillez de corazón?

¿Quién siembra verdad, bien y belleza?
¿Quién riega las semillas de esperanza?
¿Quién cuida los indicios de la nueva humanidad?

¿Cuándo podremos bendecir sin esfuerzo?
¿Cuándo podremos confiar con naturalidad?
¿Cuándo podremos sentirnos en paz?

¿Señor, cómo nos ayudas?
¿Señor, cómo nos orientas?
¿Señor, cómo nos acompañas?

Señor, entre tanta ruina,
tu palabra sigue viva.

Señor, entre tanta niebla,
tu presencia en nuestro silencio contemplativo.
Señor, entre tanto desconcierto
tu aliento en lo mejor de cada ser humano.

Señor,
danos lucidez
para intuir los caminos de la santidad y la justicia.

Señor,
danos paciencia
para caminar entre tanto escombro y tanto miedo.

Señor,
danos valentía
para aportar lo que falta.
Amén.

Aleluya, aleluya, aleluya.

CUARTO PASO: CONTEMPLATIO

¿Quién dice el texto?
(Autorizado por el autor, Fano en www.diocesismalaga.es)

Fano 14 domingo del ordinario - A

ÚLTIMO PASO: ACTIO

¿A qué nos lleva el texto?
(Mujer, casada, 3 hijos, trabaja, pertenece a comunidad eclesial y movimiento laical)

Llevar este Evangelio a la práctica es una invitación a cambiar el ritmo acelerado que tengo y la autoexigencia por una actitud de mayor paz y confianza en el Señor.

Practicar la sencillez de corazón y agradecer lo pequeño desde una sonrisa de tu hijo, un «que tengas un buen día» de alguien con quien te encuentras, disfrutar de la presencia anciana de tu madre.

Cuando siento ansiedad por el trabajo, los problemas familiares o por el futuro incierto me vienen estas palabras del Evangelio que dice

» Venid a mí los que están cansados y agobiados «.

Entonces respiro hondo y todo lo dejo en sus manos, confió en que Dios está a mi lado y al final todo acabará bien .

Dedico momentos de silencio para entregar todas mis preocupaciones al Señor y sentirme aliviada.

Así con el Señor la carga ,el yugo se hace más ligero.

Nosotros también podemos aliviar la carga de otros ,podemos ser yugo suave para aquel amigo que lo está pasando mal con el simple hecho de escucharlo.

Aprendamos a vivir la vida desde la sencillez.