Artículos en En el exilio

Como cristianos, creemos que llevamos la imagen de Dios en nosotros y esta es nuestra más profunda realidad. Hemos sido creados a imagen de Dios. Pero concebimos esta imagen de una forma demasiado ingenua, romantica y piadosa. Imaginamos que en algún lugar dentro de nosotros hay un bello icono de Dios estampado en nuestras almas. Puede ser, pero Dios, tal y como afirma la Escritura, es más que un icono. Dios es fuego -libre, infinito, inefable, incontenible.
(Ron Rolheiser, OMI)

Falta de cofianza en uno mismo para la grandeza

Falta de cofianza en uno mismo para la grandeza

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano) en En el exilio el

Todos nosotros tenemos nuestras propias imágenes de grandeza en cuanto éstas atañen a la virtud y santidad. Por ejemplo, pintamos a san Francisco de Asís besando a un leproso; o a Madre Teresa acariciando públicamente a un mendigo agonizante; o a Juan Pablo II de pie ante una multitud de millones de personas a quienes dice cuánto las quiere; o Teresa de Lisieux diciendo a una compañera de comunidad que ha sido deliberadamente cruel con ella, cuánto la ama; o incluso la Verónica, icono de la escena de la pasión, que en medio de todo el temor y la brutalidad del camino de la cruz se abalanza a enjugar el rostro de Jesús.

Fe, duda, noches oscuras y madurez

Fe, duda, noches oscuras y madurez

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano) en En el exilio el

En uno de sus libros sobre oración contemplativa, Thomas Keating comparte con nosotros una especialidad que usa ocasionalmente en la dirección espiritual. La gente viene a él, compartiendo cómo solían tener un vivo y sólido sentido de Dios en sus vidas, pero ahora se quejan de que toda esa viveza y confianza ha desaparecido y les ha dejado luchando con la fe y luchando por orar como solían hacerlo. Sienten un profundo sentido de pérdida, e invariablemente esta es su pregunta: “¿En qué me he equivocado?”. Keating responde: ¡Dios se ha equivocado contigo!

La comunión de los santos

La comunión de los santos

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano) en En el exilio el

En un momento dado, casi todo el mundo cree que la muerte no es el final, que existe alguna forma de inmortalidad. Casi toda la gente cree que aquellos que ya han muerto aún existen en algún estado, en alguna modalidad, en algún lugar, en algún cielo o infierno, a pesar de lo que pudiera ser entendido.

Religión, pensamiento secular, y salud y felicidad

Religión, pensamiento secular, y salud y felicidad

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano) en En el exilio el

No hay nada como la pura objetividad, una visión que está libre de todo prejuicio. Sin embargo esa es la demanda hecha frecuentemente por los pensadores no-religiosos y seculares en debates sobre valores y programas políticos públicos.

Desalojar el ego y el narcisismo

Desalojar el ego y el narcisismo

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano) en En el exilio el

Los budistas tienen un pequeño axioma que explica de nosotros mismos más de lo que nos gustaría. Dicen que puedes entender la mayor parte de lo que está mal en el mundo y dentro de ti mismo por el hecho de mirar una foto de grupo.

El estigma del suicidio

El estigma del suicidio

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano) en En el exilio el

Hace  poco leí, sucesivamente, tres libros sobre el suicidio, cada uno escrito por una madre que perdió a uno de sus hijos por suicidio. Los tres libros son fuertes, maduros, no dados a falso sentimiento y dignos de leerse...

Inocencia, complejidad y santidad

Inocencia, complejidad y santidad

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano, cmf) en En el exilio el

Hace algunos años, oficié en una boda. Como sacerdote oficiante, fui invitado a la recepción y al baile que siguió al servicio de la iglesia. No conociendo bien a la familia y teniendo otros servicios de iglesia la siguiente mañana, me marché nada más acabar el banquete y los brindis, exactamente cuando el baile estaba para empezar.

Cuidar nuestra alma

Cuidar nuestra alma

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano) en En el exilio el

Jesús nos enseñó esto, pero sospecho que generalmente no captamos todo el alcance de su significado. Tendemos a tomar las palabras de Jesús en este sentido: ¿De qué le sirve a uno ganar riquezas, fama, placer y gloria, y después muere y va al infierno? ¿De qué sirve la gloria terrena o el placer si perdemos la oportunidad de la vida eterna?

Cosas más allá de nuestra imaginación

Cosas más allá de nuestra imaginación

por: Ron Rolheiser en En el exilio el

Recientemente, en una cena académica, estaba sentado en la mesa de un científico nuclear. En un momento, le pregunté: ¿Cree que hay vida humana en otros planetas? Su respuesta me sorprendió: “Como científico, no, no creo que haya vida humana en otros planetas. Científicamente, las pruebas son fuertes contra esa afirmación. Pero, como Cristiano, creo que hay vida humana en otros planetas. ¿Por qué? Mi lógica es esta: ¿Porqué elegiría Dios a un solo hijo?

Dorothy Day, una santa de nuestro tiempo.

Dorothy Day, una santa de nuestro tiempo.

por: Ron Rolheiser en En el exilio el

 Pronto seremos testigos de la Canonización de Dorothy Day. Para muchos de nosotros, especialmente aquellos que nos son católicos romanos, una canonización es algo que no tiene un gran impacto. ¿Qué impacto tiene una canonización en nuestro mundo? 

Lo politicamente correcto y el tragar saliva

Lo politicamente correcto y el tragar saliva

por: Ron Rolheiser en En el exilio el

El que algo sea políticamente correcto no significa que no sea acertado. En ocasiones tenemos que tragar saliva para aceptar la verdad. Hace algunos años, fui miembro de un Consejo Presbiteral,  que es un consejo asesor para el obispo en la Diócesis. El obispo, a pesar de tener un temperamento fuertemente conservador, era un hombre de principios y no permitía que su temperamento natural o que sus sentimientos espontáneos dictaran sus decisiones. Sus decisiones eran tomadas por principios, lo cual, algunas veces significaba para él un duro trago.

Una oración eucarística sobre un mundo que amanece

Una oración eucarística sobre un mundo que amanece

por: Ron Rolheiser en En el exilio el

En la fiesta de la Transfiguración de 1923, Pierre Teilhard de Chardín se encontraba al amanecer en la  soledad del desierto de Ordos en China, contemplaba cómo el sol iluminada con su luz naranja y roja el horizonte. Se sintió profundamente tocado humana y religiosamente.

Un obituario para un suicida

Un obituario para un suicida

por: Ron Rolheiser en En el exilio el

 Cuanto más cambian las cosas, más permanecen igual. Este axioma tiene algo de verdad aplicado nuestra comprensión del suicidio. A pesar de todos los avances en la comprensión del suicidio, todavía hay toda una gran cantidad de estigmas en torno al suicida, uno de los cuales se relaciona con el cómo escribimos el obituario de un ser querido que muere de esta manera. 

Hijos del cielo y de la tierra

Hijos del cielo y de la tierra

por: Ron Rolheiser en En el exilio el

“A falta del celo espiritual  y de la sublime pureza de tus santos, me has dado, Dios mío, una simpatía irresistible por todo lo que se mueve en la materia oscura. Me reconozco al punto como un hijo de la tierra más que como un vástago del cielo”

Sanación – una teoría

Sanación – una teoría

por: Ron Rolheiser. en En el exilio el

Todos vivimos con heridas, malos hábitos, adicciones y defectos temperamentales que están tan profundamente y largamente arraigados que pudiera parecer que son parte de nuestra marca genética. Y así tendemos a vivirlos con una especie de desesperación tranquila en términos de estar algún día curados de ellos.

El valor y el poder del ritual

El valor y el poder del ritual

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano) en En el exilio el

Hoy ya no entendemos el valor y el poder del ritual. Eso es más que una pérdida individual. Es el aire cultural que respiramos. En palabras de Robert L. Moore, hemos andado ritualmente “duros de oído”. Los efectos de esto se pueden ver por todas partes.

El Dios de nuestros deseos

El Dios de nuestros deseos

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano, cmf) en En el exilio el

Lo que descansa más profundo dentro de la fe auténtica es la verdad de que Dios es el objeto de todo deseo humano, sin importar qué terreno y pecaminoso pudiera a veces parecer ese deseo. Esto implica que todo lo que deseamos se contiene en Dios.