Uranio. oro y grandes inversiones mineras, para mantener la colonización en África de las potencias occidentales, con el protagonismo de Francia en esta zona.
Entrevista a Sor Brígida Moreta, misionera carmelita. 30 años en África de misionera en Malawi atendiendo enfermos y ahora atiende a inmigrantes detenidos en los CIEs.
“Los periodistas nos pasamos la vida hablando de personalidades banales que no se merecen ni dos líneas en los medios de comunicación”. Recuerdo muy bien haber escuchado esta frase de boca de Ramón Lobo durante una visita del veterano periodista al norte de Uganda,en 2004.
Cuando miro a esta débil y agotada gente, maltratada también por el clima, me encuentro a mí mismo pensando: “Estás entre los afortunados que han sobrevivido a 39 años de guerra (de 1955 a 1972 y de 1983 a 2005) y al miedo recurrente a los ataques del LRA (Ejército de Resistencia del Señor).
Tuve razones para alegrarme en Malakal, donde estuve la semana pasada: todas las noches pudimos disfrutar de la bendición de la electricidad que nos proporcionó la ciudad. Hace casi un año que no ocurría eso en Malakal o en cualquier otro sitio de Sudán del Sur, incluso en Juba.
“¿Qué os hace realmente felices?”. Eso es lo que pregunté a una de mis clases en una ocasión. Un estudiante respondió: “Fue el día en que me casé con mi mujer.
Dos visitantes españoles y yo, guiados por la Hermana Dorothy de Nueva Zelanda, directora de nuestro Instituto Católico de Formación de la Salud en Wau, visitamos hace poco las instalaciones del Hospital Universitario de Wau así como el Hospital Católico de San Daniel Comboni donde nuestros estudiantes de enfermería están haciendo prácticas.
Es fácil aceptar que los pobres se merecen nuestro cuidado especial y toda nuestra atención. Es bastante de cajón y nada amenazador: compartimos todo lo que hemos recibido con aquellos que no han tenido tanta suerte.
El líder del Norte está ahora vendiendo la ridícula idea de que van a liberar al Sur del Movimiento de Liberación del Pueblo de Sudán (SPLM), es decir, liberar a los del Sur de su propio gobierno.
No es el placer, como diría Freud, ni el poder, como defendería Adler, ni siquiera el sentido, como argumentó Frankl, sino tomarse tiempo para lo que es verdaderamente importante. Siempre me han gustado las palabras de Saint-Exupéry en El Principito: “Es el tiempo que perdiste por tu rosa lo que la hace tan importante”.
Es cierto que ahora mismo hace mucho calor en Sudán del Sur pero esta es la temporada de los mangos y la gente se llena de energía para comer enormes cantidades de esta fruta.
“¿Qué camino tomar?” pregunta el gato de Cheshire en Alicia en el País de las Maravillas. “Cualquier dirección es mejor que ninguna dirección” se responde. Sudán del Sur no se parece mucho a esto pero uno realmente se pregunta a veces hacia dónde está caminando el país.
Abyei es rica en petróleo pero es un territorio disputado en el norte de Sudán del Sur, pero desde que se firmó en 2005 el Acuerdo de Paz, Abyei ha sido destruida dos veces primero en 2008 y de nuevo en 2011...
Hace diez días, apareció un artículo en The Sudan Tribune llamando la atención sobre el informe del Auditor General para el período 2005-2007 en Sudán del Sur después de que el acuerdo de paz fuera negociado.
Las sonrisas de los niños y sus miradas curiosas son geniales. Observan el mundo con los ojos bien abiertos y todo y todos les resultan agradables. Me encanta guiñar un ojo a los niños de Sudán del Sur.
Ya hemos completado tres semanas del programa de formación de profesores en activo de Solidaridad con Sudán del Sur (SSS) en Malakal y Yambio y dos en Leer y Rumbek.
El lunes por la mañana, las hermanas Rosa y Joana y yo fuimos a Makpundu al campo de refugiados congoleses en el que hay muchísimas personas pobres desesperadas.
Mientras estoy aquí sentado en una mañana soleada en Riimenze, puedo escuchar los sonidos de fuera: una suave brisa mueve las hojas de los árboles, los pájaros pían alegres (o eso parece) de vez en cuando y ocasionalmente distingo el canto de algún gallo doméstico.
Son las 5 de la mañana en Zemio, una de las once misiones de la diócesis de Bangassou, al sur de la República Centroafricana. El gu-gú de madera toca diana y su repiqueteo de tronco hueco a dos tonos llama a la comunidad de la pequeña iglesita del pueblo...
SSS está consiguiendo una remarcable unidad en la diversidad: el énfasis se pone en lo que une y no en lo que separa. La incertidumbre y la duda han sido sustituidas por la estabilidad y la fuerza. Realmente creo que este “nuevo modelo de misión” está trayendo savia nueva.