Hay que volver a empezar y hay que volver a sentar las bases pastorales para el nuevo curso.
Hay que volver a empezar y hay que volver a sentar las bases pastorales para el nuevo curso.
Mis vivencias se hacen cada vez más interiores, diría que hasta hurañas, como animales nocturnos a quienes cegara la luz.
¡Tantas idas y venidas con Dios en la mochila! Porque Dios, solamente Él, es quien les visita eficazmente en esa agua de bautismos aparentemente sin sentido, pero asidero único para encontrar ellos salvación.
Como un fantasma y después de tanto sobresalto político, se nos ha colado en nuestro adelgazado y debilitado pueblo una epidemia de meningitis purulenta
¿Y si fuera esta falta de padres una de las causas principales de la orfandad espiritual que padecemos? ¿Cómo caer en la cuenta de que el evangelizador, cuando anuncia la Palabra, está ejerciendo una paternidad que contribuye a que nazca la iglesia?
Ella lloraba cuando, en canoa, los nativos la llevaban a su escuela. La lejanía es algo que nos duele; no estamos hechos para ella.