En el exilio

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Como cristianos, creemos que llevamos la imagen de Dios en nosotros y esta es nuestra más profunda realidad. Hemos sido creados a imagen de Dios. Pero concebimos esta imagen de una forma demasiado ingenua, romantica y piadosa. Imaginamos que en algún lugar dentro de nosotros hay un bello icono de Dios estampado en nuestras almas. Puede ser, pero Dios, tal y como afirma la Escritura, es más que un icono. Dios es fuego -libre, infinito, inefable, incontenible. (Ron Rolheiser, OMI)
Los jóvenes, hoy – ¿Quiénes son en realidad?

Los jóvenes, hoy – ¿Quiénes son en realidad?

Un seminarista a quien conozco fue recientemente, un viernes por la tarde, a una fiesta tenida en un local del campus universitario. El grupo estaba compuesto por un gentío de estudiantes universitarios jóvenes, y cuando él fue presentado como seminarista, como alguien que trataba de llegar a ser sacerdote y que había hecho un voto de celibato, la mención de celibato evocó ciertas risitas en el local, alguna burla y chistes sobre lo mucho de lo que él debe prescindir en la vida.

Los diez mandamientos de la misericordia

Los diez mandamientos de la misericordia

Entre los Diez Mandamientos, uno empieza con la palabra “acuérdate”: Acuérdate de mantener santo el Sábado. Nos recuerda tener en cuenta algo que ya sabes. Hay mandamientos de misericordia escritos en nuestro mismo ADN. Ya los conocemos, pero necesitamos recordarlos más explícitamente. ¿Cuáles son?

DANIEL BERRIGAN – RIP

DANIEL BERRIGAN – RIP

¡Antes de que te comprometas en serio con Jesús, considera primero en qué grado vas a dar una buena imagen en el madero (de la cruz)!  Daniel Berrigan escribió esas palabras, que expresaron bien quién era él y en qué creía. Murió a la edad de 94 años.

Destacando un aniversario

Destacando un aniversario

Lo que dejamos de celebrar pronto dejamos de amar. Este año, 2016, registra el 200º aniversario de la fundación de la congregación religiosa a la que yo pertenezco, los Misioneros Oblatos de María Inmaculada. Nosotros tenemos una historia magnífica -200 años ahora- de ministerio dedicado a los pobres por todo el mundo. Esto merece celebrarse.

Lealtad y patriotismo revisitados

Lealtad y patriotismo revisitados

En un reciente artículo publicado en la revista America, Grant Kapian, expresando su opinión sobre el desafío de la resurrección, hace este comentario: “A diferencia de las anteriores comunidades en las que el vínculo entre los miembros se forja a través de aquellos a quienes excluye y usa como chivos expiatorios, la gratuidad de la resurrección permite una comunidad modelada por perdonados-perdonadores”.

Amor: una proyección y una realidad

Amor: una proyección y una realidad

El afamado escritor  junguiano Robert Johnson hace esta observación sobre el enamoramiento: “Enamorarse es proyectar la parte más noble e infinitamente valiosa del ser de uno en otro ser humano.  …Tenemos que decir que la divinidad que vemos en otros está verdaderamente ahí, pero no tenemos derecho a verla hasta que no hayamos quitado nuestras propias proyecciones.  …Hacer esta sutil distinción es la más delicada y difícil tarea de la vida”.

El poder de la oración y del ritual en nuestra impotencia

El poder de la oración y del ritual en nuestra impotencia

En la película basada en la clásica novela de Jane Austen Sentido y  sensibilidad, hay una escena muy conmovedora donde una de sus jóvenes heroínas, que sufría de neumonía aguda, yace en cama debatiéndose entre la vida y la muerte.

El triunfo de la bondad

El triunfo de la bondad

La piedra que rodó de la tumba de Jesús continúa rodando de toda suerte de tumbas. La bondad no puede ser retenida, capturada ni expuesta a la muerte. Se evade de sus perseguidores, esquiva la captura, se escapa, se mantiene escondida, incluso a veces abandona las iglesias, pero se levanta siempre, una y otra vez, por todo el mundo. Tal es el significado de la resurrección.

Comprensión y compasión del Viernes Santo

Comprensión y compasión del Viernes Santo

Mientras Jesús está siendo crucificado, dice estas palabras: “Perdónalos, porque no saben lo que hacen”. No es fácil decir estas palabras, y es quizás aun más difícil entenderlas en su profundidad. ¿Qué significa, en realidad, comprender y perdonar una acción violenta contra ti?

El poder del miedo

El poder del miedo

El miedo es el latido del impotente. Así escribe Cor de Jonghe. Nosotros podemos lidiar con casi todo, excepto con el miedo.

¿Por qué permanecer en la Iglesia?

¿Por qué permanecer en la Iglesia?

Hace varias semanas, después de dar una charla en una asamblea religiosa, la primera pregunta de la audiencia fue esta: ¿Cómo puedes seguir permaneciendo en una Iglesia que tuvo una parte tan importante en la creación y mantenimiento de escuelas residenciales para la colectividad indígena de Canadá? ¿Cómo puedes permanecer en una Iglesia que hizo eso?

¿Qué hay en el rostro de Dios?

¿Qué hay en el rostro de Dios?

Rezamos estas palabras con sinceridad. ¿Alguna vez las decimos verdaderamente a conciencia? ¿Podemos decir honradamente que las angustias que nos impulsan a arrodillarnos son un anhelo de ver a Dios?

Alegría: una señal de Dios

Alegría: una señal de Dios

Sólo existe una verdadera tristeza: ¡no ser santo! El novelista, filósofo y ensayista francés Léon Bloy acaba su novela La mujer pobre con esa frase tan citada. He aquí una cita de Léon Bloy menos conocida que nos ayuda a entender por qué hay tal tristeza en no ser santo. La alegría  es una señal segura de la vida de Dios en el alma.

¿Qué me está pidiendo el amor ahora?

¿Qué me está pidiendo el amor ahora?

Hace varios años, una compañera mía sufrió una aplastante decepción. Su tentación instintiva se orientó hacia la ira, hacia el cierre de una serie de puertas y retirarse. En vez de eso, herida en el espíritu, se hizo la pregunta: ¿qué me está pidiendo el amor ahora?

Una Plegaria Eucarística

Una Plegaria Eucarística

Siendo seminarista, un verano tuve el privilegio de asistir a un curso dirigido por el renombrado liturgista Godfrey Diekmann. Esto fue en aquel atrevido tiempo poco después del Vaticano II, cuando estaba muy de moda mirar con recelo las oraciones rituales prescritas y escribir las tuyas propias.