En el exilio
¡Nosotros primero!
“Yo soy ciudadano, no de Atenas ni de Grecia, sino del mundo”. Sócrates escribió esas palabras hace más de veinticuatro siglos. Hoy más que nunca éstas son palabras que necesitaríamos apropiarnos porque, más y más, nuestro mundo y nosotros mismos estamos sumergiéndonos en formas perjudiciales de tribalismo donde nos importa en primer lugar tener cuidado de nosotros mismos.
De armas y pacifismo
Los Evangelios nos cuentan que, después de la muerte del rey Herodes, un ángel se apareció en sueños a José en Egipto y le dijo: “Levántate. Toma al Niño y a su Madre y vete a la tierra de Israel, porque ya han muerto aquellos que atentaban contra la vida del Niño” (Mt. 2, 19-20). El ángel, al parecer, habló prematuramente; el Niño Jesús estaba todavía en peligro, está aún en peligro, está amenazado de muerte y todavía le siguen la pista, aun hoy día.
La lucha por amar a nuestro prójimo
“La idolatría más perjudicial no es el becerro de oro sino la enemistad contra el otro”. El renombrado antropólogo René Girard escribió eso, y su verdad no se admite fácilmente. A casi todos nosotros nos gusta creer que somos maduros y de gran corazón, y que amamos a nuestros prójimos y estamos libres de enemistad hacia otros. Pero, ¿es esto así?
Sensibilidad y sufrimiento
Daniel Berrigan, en una de sus famosas frases ingeniosas, escribió una vez: ¡Antes de que te comprometas en serio con Jesús, considera primero en qué grado vas a dar una buena imagen en el madero (de la cruz)!
La bondad ordinaria y nuestro itinerario espiritual
El escritor de espiritualidad Tom Stella cuenta una historia de tres monjes en oración en la capilla de su monasterio. El primer monje se imagina a sí mismo siendo llevado al cielo por los ángeles. El segundo monje se imagina a sí mismo ya en el cielo, cantando las alabanzas de Dios con los ángeles y santos…
Fe y miedo
Un soldado corriente no tiene miedo a la muerte, y en cambio Jesús sí que tuvo. Iris Murdoch escribió esto, y esa verdad puede ser algún tanto desconcertante. ¿Por qué? Si alguien muere con profunda fe, ¿no debería morir en cierta calma y tener la confianza de obtener el premio de esa fe?
Los jóvenes, hoy – ¿Quiénes son en realidad?
Un seminarista a quien conozco fue recientemente, un viernes por la tarde, a una fiesta tenida en un local del campus universitario. El grupo estaba compuesto por un gentío de estudiantes universitarios jóvenes, y cuando él fue presentado como seminarista, como alguien que trataba de llegar a ser sacerdote y que había hecho un voto de celibato, la mención de celibato evocó ciertas risitas en el local, alguna burla y chistes sobre lo mucho de lo que él debe prescindir en la vida.
Los diez mandamientos de la misericordia
Entre los Diez Mandamientos, uno empieza con la palabra “acuérdate”: Acuérdate de mantener santo el Sábado. Nos recuerda tener en cuenta algo que ya sabes. Hay mandamientos de misericordia escritos en nuestro mismo ADN. Ya los conocemos, pero necesitamos recordarlos más explícitamente. ¿Cuáles son?
DANIEL BERRIGAN – RIP
¡Antes de que te comprometas en serio con Jesús, considera primero en qué grado vas a dar una buena imagen en el madero (de la cruz)! Daniel Berrigan escribió esas palabras, que expresaron bien quién era él y en qué creía. Murió a la edad de 94 años.
Destacando un aniversario
Lo que dejamos de celebrar pronto dejamos de amar. Este año, 2016, registra el 200º aniversario de la fundación de la congregación religiosa a la que yo pertenezco, los Misioneros Oblatos de María Inmaculada. Nosotros tenemos una historia magnífica -200 años ahora- de ministerio dedicado a los pobres por todo el mundo. Esto merece celebrarse.
El declive del perdón
En un número reciente de la revista Comment, Timothy Keller, teólogo y pastor de la Iglesia Presbiteriana del Redentor en la ciudad de Nueva York, escribió un perspicaz artículo titulado "El declive del perdón", en el que destaca cómo, cada vez más, el perdón está siendo visto como una debilidad y una ingenuidad.
La riqueza de la eucaristía
¿Qué es la Eucaristía? ¿Qué se entiende que sucede cuando nos reunimos para celebrar el ritual que Jesús nos entregó en la Última Cena y nos pidió que lo perpetuáramos hasta su retorno? ¿Se trata de una comida familiar o de una actualización de la muerte sacrificial de Jesús? ¿Debe asemejarse a la antigua misa en latín o al estilo de la mayoría de las iglesias actuales?
Complejidad y paradoja
Leyendo recientemente las Cartas de Dorothy Day, me topé con esta frase, "sin duda necesitamos un Savonarola así como un San Francisco". Ella hablaba de lo que la espiritualidad necesita para ser sana y equilibrada. Eso desencadenó algo dentro de mí, algo que nunca he podido resolver.
¿Quien está cerca del corazón de Dios?
¿Quién tiene la simpatía de Dios? ¿Por quién debemos rezar especialmente? ¿Para quién debemos pedir la bendición de Dios? Estamos en medio de los Juegos Olímpicos. Lo que vemos allí son los cuerpos más sanos del mundo, bellamente adornados con coloridas lycras y sonrisas juveniles.
¿Se puede demostrar que Dios existe?
Escribí mi tesis doctoral sobre el valor de varios argumentos filosóficos que intentan demostrar la existencia de Dios. ¿Puede existir tal prueba? Filósofos brillantes, desde Anselmo, pasando por Aquino, por Descartes, hasta intelectuales contemporáneos como Charles Hartshorne, sostienen que la existencia de Dios puede ser probada a través de argumentos racionales.







