En el exilio
El temor de Dios como sabiduría
¿Por qué ya no predicamos más sobre el fuego del infierno? Es una pregunta que frecuentemente se hacen hoy muchas personas religiosas sinceras a quienes preocupa que demasiadas iglesias y demasiados sacerdotes y ministros han suavizado el pecado y son super-generosos al hablar de la misericordia de Dios.
La verdadera tragedia del pecado
La verdadera tragedia del pecado es que, con frecuencia, aquel contra el que se peca se convierte al fin en pecador, infligiendo a otros lo que primero le infligieron a él. Hay algo perverso en nosotros, por lo cual, cuando pecan contra nosotros, tendemos a absorber el pecado, junto con la enfermedad de la que emanó, y luego combatir para no actuar de esa misma manera enferma.
Reticencia y secreto como virtud
En toda gente sana hay una natural reticencia a revelar demasiado de sí misma y una consiguiente necesidad de guardar secretas ciertas cosas. Demasiado frecuentemente juzgamos esto como una insana timidez o -peor- como ocultación de algo malo.
No tomar en serio la verdad
Puede resultar bastante descorazonador ver las noticias estos días. Nuestro mundo está lleno de odio, intolerancia, racismo y sobre-estimulada avaricia y ego. La brecha entre ricos y pobres está ampliándose, y el desatino, el sinsentido y la violencia acontecen diariamente. Uno vive con esperanza, pero sin mucho optimismo.
La cercanía de Dios
Existe hoy un creciente cuerpo de literatura que narra la experiencia de personas que estuvieron clínicamente muertas durante un periodo de tiempo (minutos u horas) y fueron reanimadas médicamente y vueltas a la vida.
Una amenaza a nuestra decencia
Jesús nos dice que al final seremos juzgados sobre cómo tratamos a los pobres en nuestras vidas; pero existe ya ahora, en esta vida, el peligro de no llegar hasta los pobres.
Parálisis, exasperación e impotencia como oración
Hace varios años, recibí un correo electrónico que literalmente me dejó sin aliento. Un hombre que había sido durante muchos años un guía intelectual y de fe para mí, un hombre en el que había confiado totalmente y un hombre con el que había cultivado una amistad que daba vida, había matado a su esposa y a sí mismo en un suicidio mortal. La noticia me dejó sin aliento, paralizado por cómo entender y aceptar esto, al igual que cómo orar.
Una súplica por el alma
Es duro encontrar tu alma gemela en alguien que no cree que tú tienes alma. Recientemente en The Moth Radio Hour una mujer joven contó la historia de su ruptura con su novio, un joven por el que ella tenía profundos sentimientos.
Kathleen Dowling Singh, RIP
Ninguna comunidad debería arruinar sus muertes. Esa es una sabia declaración de Mircea Eliade, a propósito de la muerte, hace dos semanas, de Kathleen Dowling Singh. Kathleen trabajaba en un centro de cuidados paliativos, era psicoterapeuta y escritora espiritual muy profunda e influyente.
Cerrad la distancia, no la puerta
Toni Morrison, autora que ganó un Premio Nobel, valorando los tiempos que corren, se hace esta pregunta: “¿Por qué deberíamos querer hacernos cargo de un extraño cuando es más fácil alejar al otro? ¿Por qué deberíamos querer acercarnos cuando podemos cerrar la puerta?” Esto no es una pregunta, es un juicio.
¿Qué hay en una despedida?
Las despedidas pueden ser duras. Cuando amamos a alguien que se marcha, hay siempre tristeza, particularmente desgarradora cuando ese ser querido se ausenta por muerte. Aun así, sabemos por experiencia que al final del día las despedidas no son tanto una muerte cuanto una transición. Una manera de estar presente uno con otro está acabando y dando paso a otra que es solo el comienzo y, a la larga, servirá mejor al amor.
Calificar el momento presente: metáforas para meditar
No todo puede ser arreglado ni remediado, pero todo debería ser llamado con propiedad. Richard Rohr dijo eso. James Hillman sugiere algo semejante al escribir que un síntoma sufre al máximo cuando desconoce adónde pertenece.
El amor, y no las excusas, es el que hace avanzar.
“Lo excusable no necesita ser excusado y lo inexcusable no puede ser excusado". Michael Buckley escribió esas palabras comentando la triple traición de Pedro a Jesús. Este es el marco. Pedro había traicionado a Jesús en su hora más comprometida, no por maldad, sino simplemente por debilidad. Ahora, al mirar a Jesús por primera vez desde aquella traición, Pedro se siente comprensiblemente intranquilo. ¿Qué se dice después de traicionar a alguien?
Espiritualidad: Un lugar donde todos creyentes pueden confluir.
¿Dónde podemos confluir todos los creyentes más allá de las divisiones creadas por la historia, el dogma, la denominación y la religión? ¿Dónde hay un lugar en el que toda gente de corazón sincero pueda encontrar un motivo común y tomar parte en el culto todos juntos?
Manejar una ascensión
Un amigo mío, algún tanto cínico para con la iglesia, indicó recientemente: “Lo que está tratando de hacer la iglesia institucional de hoy es poner su mejor rostro al hecho de que está muriéndose. Básicamente, está tratando de manejar una muerte”.







