En el exilio

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Como cristianos, creemos que llevamos la imagen de Dios en nosotros y esta es nuestra más profunda realidad. Hemos sido creados a imagen de Dios. Pero concebimos esta imagen de una forma demasiado ingenua, romantica y piadosa. Imaginamos que en algún lugar dentro de nosotros hay un bello icono de Dios estampado en nuestras almas. Puede ser, pero Dios, tal y como afirma la Escritura, es más que un icono. Dios es fuego -libre, infinito, inefable, incontenible. (Ron Rolheiser, OMI)

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Dos iglesias, dos lugares sagrados, dos luchas

Dos iglesias, dos lugares sagrados, dos luchas

Dios nos ha dado dos iglesias; una se encuentra en cualquier lugar, y la otra, en lugares escogidos. Algunos de nosotros preferimos una de estas y luchamos con la otra, pero ambas son lugares sagrados donde Dios puede ser encontrado y adorado.

Se reduce el número de personas que acude a la iglesia. ¿A quién culpar?

Se reduce el número de personas que acude a la iglesia. ¿A quién culpar?

No es ningún secreto que hoy día ha habido una masiva caída en la asistencia a la iglesia. Por otra parte, esa caída no corre pareja con el mismo difundido aumento en ateísmo y agnosticismo. Al contrario, más y más gente afirma ser espiritual pero no religiosa, llenos de fe pero no asistentes a la iglesia. ¿Por qué se da este éxodo de nuestras iglesias?

El combate espiritual

El combate espiritual

La literatura espiritual ha destacado siempre la primordial lucha entre el bien y el mal, y esto ha sido entendido generalmente como una guerra, una batalla espiritual. Así, como cristianos, nos han advertido de que debemos estar vigilantes contra los poderes de Satanás y otras varias fuerzas del mal.

Cargar con nuestra cruz

Cargar con nuestra cruz

Entre las muchas enseñanzas de Jesús, encontramos esta invitación que nos parece más bien dura: El que quiera ser discípulo mío debe negarse a sí mismo, cargar con su cruz diariamente y seguirme. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mi causa la encontrará.

Tres clases de espiritualidades

Tres clases de espiritualidades

Todos nosotros luchamos, y luchamos de tres modos. Primero, a veces luchamos simplemente para mantenernos,  para permanecer sanos, estables y normales, para no caer a pedazos, para no tener nuestras vidas desatadas en el caos y en la depresión. Cuesta un verdadero esfuerzo mantener nuestra normal salud, estabilidad y felicidad.