Ustedes son, querido pueblo mío, los instrumentos que Dios ha utilizado para que tanta paz, tanto vértigo, tanta confianza… tanta alegría, tanta limpieza… tal pan y agua tan preciosa… pudiéramos compartirlos. Gracias. ¡Nunca, nunca jamás les olvidar
Ustedes son, querido pueblo mío, los instrumentos que Dios ha utilizado para que tanta paz, tanto vértigo, tanta confianza… tanta alegría, tanta limpieza… tal pan y agua tan preciosa… pudiéramos compartirlos. Gracias. ¡Nunca, nunca jamás les olvidar
Me gusta ver al sacerdote como uno más de la comunidad que, por formación y carisma, ayuda a que crezca y vaya hacia adelante el grupo.
Koinonía es principalmente un intercambio, una comunicación recíproca de vida y de amor entre personas.
Cuando se vive juntos día tras día, uno experimenta la perseverancia como una gracia de Dios; pues si hiciéramos caso de los primeros impulsos, probablemente sintiéramos con frecuencia la tentación de experimentar otros caminos en solitario.
Todo nos lo hemos dicho, cada día, en esa experiencia de haber vivido unidos.
Queremos es que se parezcan a Jesús de Nazaret, el único y eterno Sacerdote, que cuando estuvo en este mundo, vivió y actuó de esta manera en su relación con el Padre y con la gente.
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