Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Uno de los problemas más antiguos de la filosofía es la cuestión de “el uno y los muchos”, si la realidad es en definitiva una unidad o una pluralidad, y cómo se interrelacionan estas. Podríamos realizar la misma pregunta en cuanto a la pluralidad de las creencias religiosas, iglesias y formas de culto de nuestro mundo.
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
En su novela Oscar and Lucinda (Óscar y Lucinda), Peter Carey ofrece esta pintoresca imagen del chisme. El escenario es una pequeña población en la que hay rumores acerca del sacerdote y una determinada joven. He aquí su metáfora:
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Una vez, un reportero preguntó a dos hombres, en el lugar donde se estaba construyendo una iglesia, qué hacía cada uno de ellos por ganarse la vida. El primero respondió: “Soy albañil”. El segundo dijo: “Estoy construyendo una catedral”. La manera como nombramos una experiencia determina generalmente su significado.
El infierno nunca es una desagradable sorpresa que espera a una persona básicamente feliz. Ni es necesariamente un fin predecible para una persona infeliz y amarga. ¿Puede ir al infierno una persona feliz y de buen corazón? ¿Puede ir al cielo una persona infeliz y amarga? Todo eso depende de cómo entendamos el infierno y cómo leamos el corazón humano.
¡Soy una mística practicante! Una mujer dijo esto en una de mis clases, hace algunos años, y atrajo muchas miradas. Yo estaba dando una clase sobre misticismo y pregunté a los estudiantes por qué les interesaba el tema del misticismo.
¿A dónde deberíamos dirigir nuestra mirada? ¿Hacia arriba, hacia abajo, o precisamente hacia el camino que estamos recorriendo? Bueno, hay diferentes clases de espiritualidades: Espiritualidades del Ascenso, Espiritualidades del Descenso y Espiritualidades de Mantenimiento, y todas son importantes.
Sospecho que todos nosotros estamos familiarizados con la famosa frase de Juliana de Norwich, ahora un axioma en nuestra lengua. Escribió una vez esta famosa frase: