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La Torre de Babel

La Torre de Babel

Proclade | Adviento 2024
Las primeras páginas de la Biblia nos ofrecen una serie de historias situadas al principio de la historia que están destinadas a explicar por qué el mundo de hoy es como es.

Cómo orar cuando no sentimos ganas

Cómo orar cuando no sentimos ganas

Si sólo oráramos cuando sintiéramos ganas, no oraríamos mucho. El entusiasmo, los buenos sentimientos y el fervor no sostendrán durante mucho tiempo la vida de oración de uno, por más que haya buena voluntad y firme intención. Nuestros corazones y mentes son complejos y promiscuos, potros salvajes que retozan a su propio ritmo, con la oración frecuentemente  sin estar en su agenda.

Escribir tu propio obituario

Escribir tu propio obituario

Durante la vida se te presenta un momento en el que es hora de dejar de escribir tu currículo y empezar a escribir tu obituario. No estoy seguro de  quién  acuñó esa frase por primera vez, pero contiene sabiduría.

Morir solo en el desierto

Morir solo en el desierto

Recientemente recibí una carta de una amiga, quien me contó que estaba temerosa de aceptar una cierta vocación porque la dejaría demasiado sola. Compartió este temor con su director espiritual, que le dijo simplemente: “¡Charles de Foucauld murió solo en el desierto!” 

Sobre estar celoso de la generosidad de Dios

Sobre estar celoso de la generosidad de Dios

“El gallo cantará al romper tu propio ego; ¡hay mil maneras de despertar!” John Shea me confió esas palabras y las entendí un poco mejor recientemente mientras esperaba mi turno en un aeropuerto: me había inscrito para un vuelo, me acerqué a seguridad, vi una enorme fila y asumí el hecho de que me llevaría al menos 40 minutos pasar.

Nuestros verdaderos demonios

Nuestros verdaderos demonios

¿Qué hay en una imagen? Una imagen puede grabarse de forma indeleble en nuestra conciencia, de modo que no podemos imaginar una cosa si no es de una forma determinada. Tomemos, por ejemplo, el famoso cuadro de la Última Cena de Leonardo da Vinci. Hoy en día, si cierras los ojos e intentas imaginarte la Última Cena, esa imagen te vendrá espontáneamente a la mente, aunque los estudiosos nos aseguran que no es así como Jesús y sus discípulos habrían estado sentados en esa comida. 

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