Ronald Rolheiser | En el Exilio
Hace unos años, fui con otro cura a visitar a un amigo que teníamos en común. Nuestro amigo, un empresario exitoso, vivía en el último piso de un apartamento carísimo con vistas al valle del río en Edmonton.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
Hace unos años, fui con otro cura a visitar a un amigo que teníamos en común. Nuestro amigo, un empresario exitoso, vivía en el último piso de un apartamento carísimo con vistas al valle del río en Edmonton.
Laiconet – Evangelio Seglar
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
Hace varios años, en un momento en que las noticias nacionales estaban muy fijadas en un sonado caso de acoso sexual, pregunté a tres compañeras: «¿Qué se entiende por acoso sexual? ¿Cuál es la línea que no se debe cruzar?
Eliana Cevallos – La alegría del amor
Siguiendo el capítulo cuarto y dentro de la riqueza de cada una de las afirmaciones de San Pablo en el himno a la caridad, llegamos a un tema de enorme trascendencia en cuanto a la vida en pareja, en familia y en comunidad.
Laiconet – Evangelio Seglar
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Eliana Cevallos – La alegría del amor
Siguiendo con nuestras reflexiones sobre la exhortación apostólica del papa Francisco, me gustaría que nos detengamos en la frase de san Ignacio de Loyola al respecto de las actitudes propias del amor. Dice S. Ignacio: “el amor se debe poner más en las obras que en las palabras”
Tenemos muchas fotografías de Teresa de Lisieux. A su hermana Celine le gustaba usar una cámara y tomó muchas fotos de Teresa, pero hay algo interesante que notar en esas fotos. La carmelita británica Ruth Burrows hizo en una ocasión un estudio de esas fotos y comentó que, en todas ellas, Teresa siempre está de alguna manera sola, para ella misma, aun cuando esté en una foto de grupo.
La identidad denominativa se proyecta en mí profundamente. Nacido, bautizado y educado como católico romano, el Catolicismo Romano es mi segunda naturaleza, como una marca sobre mi piel. No tengo ningún pesar del congénito poder que esto tiene sobre mí, aun cuando ahora pienso en él más como un fundamento que como un punto final en mi camino de fe.
Existe hoy una cierta tensión entre los cristianos: por una parte, aquellos que extenderían la misericordia de Dios por todas partes, aparentemente sin condiciones; y por otra, los que son más reticentes y discriminadores en dispensarla.
Margaret Atwood escribió una vez que en ocasiones una cosa necesita ser dicha, y dicha, y dicha de nuevo, hasta que ya no se necesite decirla más. Por eso escribo anualmente una columna sobre el suicidio, generalmente diciendo las mismas cosas una y otra vez.
Aún hay gente por todas partes que cree que ya no existe ningún problema relativo a la condición de las mujeres. Amplia es la creencia de que hoy, al menos en los países democráticos, las mujeres gozan de total igualdad con los hombres.