Laiconet – Evangelio Seglar
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Laiconet – Evangelio Seglar
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Juan Lozano – El rincón de Juan
¿Dónde te gustaría trabajar? ¿Dentro de un edificio o al aire libre? ¿Te gustaría trabajar en medio de una ciudad o en un entorno natural? Os hago esta pregunta porque hoy por hoy el pastor es un oficio casi desaparecido en nuestra cultura, pero en la época bíblica era muy común ser pastor.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
Un monje benedictino compartió conmigo esta historia: Durante sus primeros años de vida religiosa se había sentido molesto porque se le requería solicitar permiso de su abad por cualquier cosa que deseara: “Me parecía que era ridículo…
Juan Lozano – El rincón de Juan
«¡Es el Señor!» fue el grito de Pedro al reconocer a aquel a quien daban por desaparecido. Venimos comentando que no fue fácil para los discípulos reconocer a Jesús resucitado, porque fue un proceso lento de abrir los ojos del corazón, los ojos del interior.
Laiconet – Evangelio Seglar
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
A mitad de mis 20 años, pasé uno estudiando en la Universidad de San Francisco. Hacía poco que había sido ordenado sacerdote y estaba finalizando una licenciatura en teología. Ese año, el Domingo de Pascua era un día particularmente espléndido, soleado y primaveral, pero yo no me sentía en el mejor estado de ánimo.
En un libro, The Book of Hope (El libro de la esperanza), en el que Douglas Abrams compartió autoría con Jane Goodwall, el autor hace esta declaración: Crear la raza humana quizá sea el más craso error realizado jamás por la evolución. Dice esto irónicamente, ya que reconoce que la aparición de la raza humana fue claramente proyectada por el proceso evolutivo y que, más bien que ser un error colosal, es la cima del proceso.
Robert Coles, psicólogo de Harvard, al describir a la mística francesa Simone Weil, indicó una vez que lo que ella sufrió en realidad y lo que motivó su vida fue su soledad moral. ¿Qué es eso? La soledad moral es lo que experimentamos cuando anhelamos la afinidad moral, esto es, un alma gemela, alguien que nos conozca, comprenda y honre todo lo más profundo y valioso que hay en nuestro interior.
Quizás todas las invitaciones que Jesús nos hizo puedan ser resumidas en una sola palabra: rendición. Necesitamos rendirnos al amor. Pero ¿por qué es difícil? ¿No debería resultar lo más natural del mundo?
Nos has hecho para ti, Señor, y nuestros corazones están inquietos hasta que descansen en ti. Ninguna frase, fuera de la escritura, me ha hablado nunca de manera tan poderosa, persistente y sugerente como esa frase de san Agustín. En esencia, es la historia de la vida de Agustín y también la historia de cada una de nuestras propias vidas.
¡Qué sutil es la hipocresía! Qué fácil es no ver nuestras propias incoherencias, aunque veamos tan nítidamente los defectos de los demás. ¿Estamos obstinadamente ciegos, o es que simplemente no vemos? ¿Es un problema moral o visual? Veamos estos ejemplos: