Juan Lozano – El rincón de Juan
No podemos vivir sin alimentarnos. Que se lo pregunten a todos los que, en el mundo, todavía hoy pasan hambre. Hambre de verdad.
Juan Lozano – El rincón de Juan
No podemos vivir sin alimentarnos. Que se lo pregunten a todos los que, en el mundo, todavía hoy pasan hambre. Hambre de verdad.
Laiconet – Evangelio Seglar
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
Dios es el objeto de todo deseo, aunque a veces nuestros deseos parezcan demasiado terrenales o incluso poco santos. Todo lo que deseamos está, en realidad, dentro de Dios. Tanto Jesús como los Salmos nos lo recuerdan.
Juan Lozano – El rincón de Juan
Celebramos hoy la fiesta de la Trinidad, en la cual se nos recuerda que lo importante no es solo creer en Dios, sino en qué Dios creemos, o mejor dicho, cómo es Dios.
Laiconet – Evangelio Seglar
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
¿Cómo puede ser mejor para nosotros que alguien a quien amamos profundamente se vaya? Eso solo tendría sentido si la relación fuera disfuncional o abusiva.
¿Es nuevo esto o solamente somos conscientes de ello? El odio y el desprecio están por dondequiera: en nuestras casas de gobierno, en nuestras comunidades, en nuestras iglesias y en nuestras familias. Estamos luchando, mayormente sin éxito, por ser afables unos con otros; mucho menos, por respetarnos mutuamente. ¿Por qué? ¿Por qué está sucediendo e intensificándose esto?
Durante los años en que he estado escribiendo esta columna, en raras ocasiones he mencionado el hecho de pertenecer a una congregación religiosa, los Misioneros Oblatos de María Inmaculada. Esa omisión no es una evasión, dado que ser un Oblato de María Inmaculada es algo de lo que estoy no poco orgulloso. Aun así, raramente doy publicidad al hecho de que soy sacerdote y miembro de una congregación religiosa, porque creo que, cuanto escribo aquí y en otras partes, necesita cimentarse sobre cosas que están más allá de los títulos.
Una teología y una ciencia cabales reconocerán que la ley de la gravedad y el Espíritu Santo son una sola realidad en el mismo principio. No existe un espíritu diferente de lo espiritual que pueda mantener lo físico. Existe un solo espíritu que habla por medio de la ley de la gravedad y el Sermón de la Montaña.
La piedad es enemiga del humor, al menos cuando algo que no llega a ser piedad se enmascara de piedad. He aquí un ejemplo: Una vez, conviví en una comunidad con un hombre excesivamente serio que, tras contar alguien un chiste poco decente, nos traía al orden con la pregunta: “¿Contaríais un chiste como ese ante el Santísimo Sacramento?” Eso no solo deshinchaba el chiste y a su relator, sino que también hacía desaparecer la animación del lugar.
Lo que rodea, retorna, según parece. Los cristianos se apropiaron de una fiesta pagana y la sacralizaron con ocasión de celebrar el cumpleaños de Jesús, y ahora el mundo secular está devolviendo el favor.