Laiconet – Evangelio Seglar
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Laiconet – Evangelio Seglar
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Juan Lozano – El rincón de Juan
¿Dónde te gustaría trabajar? ¿Dentro de un edificio o al aire libre? ¿Te gustaría trabajar en medio de una ciudad o en un entorno natural? Os hago esta pregunta porque hoy por hoy el pastor es un oficio casi desaparecido en nuestra cultura, pero en la época bíblica era muy común ser pastor.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
Un monje benedictino compartió conmigo esta historia: Durante sus primeros años de vida religiosa se había sentido molesto porque se le requería solicitar permiso de su abad por cualquier cosa que deseara: “Me parecía que era ridículo…
Juan Lozano – El rincón de Juan
«¡Es el Señor!» fue el grito de Pedro al reconocer a aquel a quien daban por desaparecido. Venimos comentando que no fue fácil para los discípulos reconocer a Jesús resucitado, porque fue un proceso lento de abrir los ojos del corazón, los ojos del interior.
Laiconet – Evangelio Seglar
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
A mitad de mis 20 años, pasé uno estudiando en la Universidad de San Francisco. Hacía poco que había sido ordenado sacerdote y estaba finalizando una licenciatura en teología. Ese año, el Domingo de Pascua era un día particularmente espléndido, soleado y primaveral, pero yo no me sentía en el mejor estado de ánimo.
A veces somos lo más útiles y vivificantes en los precisos momentos en que nos encontramos lo más desamparados. Todos hemos estado en esa situación. Asistimos a un funeral y no encontramos nada que decir para mitigar la pena de alguien que ha perdido a un ser querido. Nos sentimos torpes e impotentes.
Gilbert K. Chesterton declaró una vez que el Cristianismo es la única democracia donde aun los muertos logran votar. A la luz de eso, cuento dos historias. Un psicólogo, en una conferencia a la que asistí una vez, contó esta historia: Una mujer vino a verle en considerable necesidad de ayuda. Su inquietud tenía que ver con la última conversación que había mantenido con su marido antes de que este muriera.
Las palabras nos proporcionan el significado. No podemos hacer ni rehacer la realidad, pero las palabras que elegimos para designar nuestra realidad pueden arrancarnos del hastío de la experiencia diaria.
Alguien se mofó una vez de que pasamos la primera mitad de nuestras vidas luchando con el sexto mandamiento –No cometerás adulterio- y la segunda mitad, luchando con el quinto –¡No matarás!-. Aquí hay una verdad digna de examinar.
Hay diferentes maneras de ser excluido en la vida. A comienzos de este año, murió uno de mis hermanos mayores. Por todos indicios, había llevado una vida ejemplar, entregada principalmente a los demás. Murió muy amado por todos los que lo conocieron. La suya fue una vida dedicada a la familia, la iglesia, la comunidad y los amigos.