Juan Lozano – El rincón de Juan
Si tuviera que elegir una palabra que resuma lo que soy o una señal que me identifique, ¿cuál sería? No es fácil porque va a depender del momento en el que me encuentro.
Juan Lozano – El rincón de Juan
Si tuviera que elegir una palabra que resuma lo que soy o una señal que me identifique, ¿cuál sería? No es fácil porque va a depender del momento en el que me encuentro.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
El pensamiento de algunos de los mayores y más influyentes personajes de la historia parece estar a veces lleno de contradicciones. Jesús, Agustín, Sócrates, Aristóteles, entre otros, parecen en ocasiones estar contradiciéndose a sí mismos.
Laiconet – Evangelio Seglar
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Juan Lozano – El rincón de Juan
¿Dónde te gustaría trabajar? ¿Dentro de un edificio o al aire libre? ¿Te gustaría trabajar en medio de una ciudad o en un entorno natural? Os hago esta pregunta porque hoy por hoy el pastor es un oficio casi desaparecido en nuestra cultura, pero en la época bíblica era muy común ser pastor.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
Un monje benedictino compartió conmigo esta historia: Durante sus primeros años de vida religiosa se había sentido molesto porque se le requería solicitar permiso de su abad por cualquier cosa que deseara: “Me parecía que era ridículo…
Juan Lozano – El rincón de Juan
«¡Es el Señor!» fue el grito de Pedro al reconocer a aquel a quien daban por desaparecido. Venimos comentando que no fue fácil para los discípulos reconocer a Jesús resucitado, porque fue un proceso lento de abrir los ojos del corazón, los ojos del interior.
Vivo a ambos lados de una frontera, no geográfica sino una que separa el banco de la iglesia de las salas de sesiones académicas de teología. Fui educado como católico romano conservador. A pesar de que mi padre colaboró políticamente en el Partido Liberal, la mayor parte de mi educación fue conservadora, particularmente lo tocante a la religión.
A veces somos lo más útiles y vivificantes en los precisos momentos en que nos encontramos lo más desamparados. Todos hemos estado en esa situación. Asistimos a un funeral y no encontramos nada que decir para mitigar la pena de alguien que ha perdido a un ser querido. Nos sentimos torpes e impotentes.
Gilbert K. Chesterton declaró una vez que el Cristianismo es la única democracia donde aun los muertos logran votar. A la luz de eso, cuento dos historias. Un psicólogo, en una conferencia a la que asistí una vez, contó esta historia: Una mujer vino a verle en considerable necesidad de ayuda. Su inquietud tenía que ver con la última conversación que había mantenido con su marido antes de que este muriera.
Las palabras nos proporcionan el significado. No podemos hacer ni rehacer la realidad, pero las palabras que elegimos para designar nuestra realidad pueden arrancarnos del hastío de la experiencia diaria.
Alguien se mofó una vez de que pasamos la primera mitad de nuestras vidas luchando con el sexto mandamiento –No cometerás adulterio- y la segunda mitad, luchando con el quinto –¡No matarás!-. Aquí hay una verdad digna de examinar.