Te echamos de menos, no pasa un solo domingo sin que sintamos tu ausencia.
Te echamos de menos, no pasa un solo domingo sin que sintamos tu ausencia.
Practicados correctamente, irradian salud y bienestar al mundo, no desdén ni desprecio.
Hay amor cuando damos, como hay también amor cuando recibimos.
Con mucha frecuencia esta cuestión nos golpea con especial agresividad.
Todos somos monjes y cada uno de nosotros tiene su celda propia.
Todos nosotros somos vulnerables, dependientes, mortales, a un latido del corazón de dejar este planeta.
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