Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Hoy día, la pregunta normal en los círculos espirituales no es “¿cuál es tu iglesia o tu religión?”, sino “¿cuál es tu práctica?” ¿Cuál es tu práctica? ¿Cuál es tu particular práctica de oración explícita? ¿Es cristiana? ¿Budista? ¿Islámica? ¿Secular? ¿Haces meditación? ¿Haces oración Centrante? ¿Practicas Mindfulness? ¿Durante cuánto tiempo haces esto cada día?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Resulta curioso cómo Dios deshace invariablemente los recipientes de nuestras expectativas. Nosotros tenemos cierta idea de cómo Dios debería actuar, y Dios acaba actuando de un modo que frustra todas esas expectativas; y, aun así, cumple nuestras expectativas más profundamente. Eso es ciertamente la verdad de lo que sucedió en Belén en la primera Navidad.
Cualquier cosa que no te mata te hace más fuerte. Ese es un axioma piadoso que no siempre se cumple. A veces, llega el mal momento y no aprendemos nada. Esperamos que este mal momento actual, el Covid-19, nos enseñará algo y nos hará más fuertes.
En un reciente artículo publicado en la revista America, Grant Kapian, expresando su opinión sobre el desafío de la resurrección, hace este comentario: “A diferencia de las anteriores comunidades en las que el vínculo entre los miembros se forja a través de aquellos a quienes excluye y usa como chivos expiatorios, la gratuidad de la resurrección permite una comunidad modelada por perdonados-perdonadores”.
El afamado escritor junguiano Robert Johnson hace esta observación sobre el enamoramiento: “Enamorarse es proyectar la parte más noble e infinitamente valiosa del ser de uno en otro ser humano. …Tenemos que decir que la divinidad que vemos en otros está verdaderamente ahí, pero no tenemos derecho a verla hasta que no hayamos quitado nuestras propias proyecciones. …Hacer esta sutil distinción es la más delicada y difícil tarea de la vida”.
En la película basada en la clásica novela de Jane Austen Sentido y sensibilidad, hay una escena muy conmovedora donde una de sus jóvenes heroínas, que sufría de neumonía aguda, yace en cama debatiéndose entre la vida y la muerte.
La piedra que rodó de la tumba de Jesús continúa rodando de toda suerte de tumbas. La bondad no puede ser retenida, capturada ni expuesta a la muerte. Se evade de sus perseguidores, esquiva la captura, se escapa, se mantiene escondida, incluso a veces abandona las iglesias, pero se levanta siempre, una y otra vez, por todo el mundo. Tal es el significado de la resurrección.
Mientras Jesús está siendo crucificado, dice estas palabras: “Perdónalos, porque no saben lo que hacen”. No es fácil decir estas palabras, y es quizás aun más difícil entenderlas en su profundidad. ¿Qué significa, en realidad, comprender y perdonar una acción violenta contra ti?