Martes de la segunda semana del Cuaresma
Decir y hacer. El eterno dilema. Todos tenemos muy buenas intenciones, como, por ejemplo, a principio de año, pero el tiempo pronto nos recuerda lo inconstantes que somos. También en Cuaresma se pueden hacer propósitos, todos muy buenos.
Lunes de la segunda semana de Cuaresma
Después de regalar el Padrenuestro a sus Discípulos, Jesús siguió profundizando en el sentido de su mensaje. Y. cuanto más habla, más difícil parece hacer lo que Él nos pide. Por eso, seguramente, la Iglesia nos ofrece cada año este tiempo de Cuaresma.
Sábado de la primera semana de Cuaresma
Ser cristiano es lo que tiene. No podemos decir que somos cristianos y vivir como viven los no cristianos. Hay cosas que no nos cuestan (amar a los que nos aman)
y otras que se nos hacen muy cuesta arriba.
Viernes de la primera semana de Cuaresma
Tenemos una memoria de elefante para recordar todo aquello que nos ha ofendido. La “lista negra” no se nos olvida fácilmente. No matamos, porque no tenemos armas, pero si las miradas (o las palabras) matasen, habría muchos asesinos.
Jueves de la primera semana de Cuaresma
En la línea del mensaje del Padrenuestro, se nos recuerda la importancia de pedir. Somos tan autosuficientes que nos cuesta mucho abrirnos, mostrar nuestras
debilidades, y solicitar ayuda.
Miércoles de la primera semana de Cuaresma
A todos nos gustan las seguridades. Ahora se llama “zona de confort”, pero ese deseo ha existido siempre. Quisiéramos saber con certeza que vamos a estar casados y ser felices con nuestra pareja, o que el sacerdocio nos va a dar la felicidad. No hay garantías.
Viernes de la cuarta semana de Cuaresma
El Evangelio de Juan a menudo nos recuerda que no había llegado la hora de Jesús. Hasta que llegó su hora. Aceptada con libertad y plena consciencia. Jesús no tenía miedo, aunque era prudente.
Jueves de la cuarta semana de Cuaresma
Están de moda los “influencers”. Muchos jóvenes quieren crear tendencia, y ganarse la vida mostrando en las redes su forma de vivir. Lo peor es que muchos (miles) les siguen, imitan y quieren ser como ellos. Y ellos ganan dinero gracias a los seguidores.
Miercoles de la cuarta semana de Cuaresma
Lo dice el mismo Jesús. Ahí queda eso. A nosotros, a los que nos cuesta tanto aceptar lo que nos dicen, que pensamos que no nacimos ayer, y que ya sabemos lo
que hay que hacer. Jesús no hacía más que transmitir lo que había visto hacer al Padre, lo que el Padre le pedía.
Martes de la cuarta semana de Cuaresma
No es fácil, a veces, andar. Si te mueves, se te ve y llamas la atención. El paralítico de hoy vivía feliz, prostrado al lado de la piscina. Viene Jesús, lo sana, y le interrogan las altas autoridades eclesiásticas. Casi nada. Menudo susto.
Lunes de la cuarta semana de Cuaresma
En el camino de la Cuaresma, nos encontramos con san José. Como en Navidad, discretamente, pero con una presencia decisiva: ser el defensor del niño Jesús. Al
lado de María, intentando siempre cumplir la voluntad de Dios cada día.


