Artículos en Iglesia

El MISTERIO que cada dí­a nos visita
Sobre el suicidio y la desesperación

Sobre el suicidio y la desesperación

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano) en En el exilio el

 Durante siglos, el suicidio fue considerado como un acto de desesperación, y la desesperación misma fue vista como el pecado más grave de todos. En muchos círculos religiosos, la desesperación fue vista como el más pecaminoso de todos actos y, al fin, imperdonable.

Protesta, salud mental y respuesta cristiana

Protesta, salud mental y respuesta cristiana

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano, cmf) en En el exilio el

 Soñar es a veces la cosa más realista que podemos hacer. ¿O hay todavía algo que podríamos hacer, como la protesta pública, o algo más? En su libro sobre la profecía, Commandments for the Long Haul (“Mandamientos para el trayecto largo”), Daniel Berrigan ofrece este consejo. 

Pobreza, castidad y obediencia en una edad secular

Pobreza, castidad y obediencia en una edad secular

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano) en En el exilio el

 Al cardenal Francis George le preguntaron una vez qué pensaba del pacifismo radical de personas como Dorothy Day y Daniel Berrigan, figuras proféticas que creían en la no-violencia absoluta. “¿Cómo puede ser práctico esto? -le preguntaron-. 

Las deficiencias de un inmigrante digital

Las deficiencias de un inmigrante digital

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano, cmf) en En el exilio el

La información tecnológica y los medios sociales no son mi lengua materna. Yo soy un inmigrante digital. No nací en el mundo de la tecnología de la información sino que inmigré a ella, poco a poco. Primeramente viví en territorios extranjeros.

La indignación moral

La indignación moral

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano, cmf) en En el exilio el

 La indignación moral es la antítesis de la moralidad. No obstante, en nuestro mundo hoy está presente y racionalizada en todas partes en nombre de Dios y la verdad.
Vivimos en un mundo inundado de indignación moral. 

Razones para creer en Dios

Razones para creer en Dios

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano, cmf) en En el exilio el

 Hoy la creencia en Dios es vista como una ingenuidad. Para muchos, creer en Dios es como creer en Papá Noel y en el Conejo de Pascua: algo bonito, para los niños, una cálida nostalgia o un recuerdo amargo, pero no algo  que sea real, que resista un duro escrutinio y las sombrías  dudas que a veces permanecen bajo la superficie de nuestra fe. ¿Dónde hay evidencia de que Dios existe?

Cuando el tiempo se para

Cuando el tiempo se para

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano, cmf) en En el exilio el

La teoría de la relatividad nos dice que el espacio y el tiempo no son lo que parecen ser. Son relativos, lo que significa que no siempre funcionan del mismo modo ni los experimentamos de igual manera. El tiempo se puede parar.

Poner en proceso a Dios

Poner en proceso a Dios

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano cmf) en En el exilio el

 Tanto en nuestra piedad como en nuestro agnosticismo, a veces ponemos en juicio a Dios, y siempre que lo hacemos, somos nosotros los que acabamos juzgados. Vemos eso en los relatos del Evangelio sobre el proceso de Jesús, particularmente en el Evangelio de Juan.

Nuestra necesidad de orar

Nuestra necesidad de orar

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano, cmf) en En el exilio el

 Si no tienes de alguna manera un pie fuera de tu cultura, la cultura te engullirá por completo. Daniel Berrigan escribió eso, y es verdad también en este sentido: Si no puedes beber de una fuente fuera de ti mismo, tu natural proclividad a la paranoia, amargura y odio te engullirá invariablemente por completo.

Los altibajos de la fe

Los altibajos de la fe

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano, cmf) en En el exilio el

El poeta Rumi insinúa que vivimos con un profundo secreto que a veces conocemos, luego no, y después conocemos de nuevo. Es una buena descripción de la fe. La fe no es algo que sujetas y posees de una vez para siempre. Lleva este camino: A veces andas sobre el agua, y a veces te hundes como una piedra.