Dios me ama demasiado
Es poco el tiempo que doy a Dios en comparación con lo mucho que él nos ha dado.
Hacerte feliz
“La misión de mi vida es hacerte feliz”. Expresiones como ésta suelen utilizarse en declaraciones de amor. Al menos en las películas de amor. Está dentro del arrobamiento que implica la experiencia de enamoramiento. Puede ser que en tiempos posmodernos esta pretensión tenga una reminiscencia demasiado romántica. Puede ser que no conmueva a los jóvenes actuales.
A flor de piel
Así se muestran los hombres y mujeres cuyos testimonios de vida quedarán reflejados en los siguientes textos.
Manifiesto sobre el aborto
Mujeres y hombres del Instituto E. Mounier, frente a quienes propugnan una nueva ley del aborto.
Recuerdos de Ypacaraí
Volveré a ti y tú me seguirás dando inocencia, sonrisas, plegarias, transparencia, horizonte y aliento.
Video-Entrevista con la M. Montserrat Viñas, abadesa del Monestir de San Benet
Con motivo de su intervención en el primer Simposio de nuestro Instituto Teológico de Vida Religiosa-sobre el servicio de la Autoridad y la Obediencia
Un test para la renovación
¿Te crees el mejor porque llevas alzacuellos?, ¿crees que “tu” institución es la única capaz de renovar a la Iglesia entera?. No se alarmen, las preguntas están recogidas de los textos de Benedicto XVI durante el Año Sacerdotal. Son la pulpa de su mensaje de renovación que ya está en marcha.
La profecía posible en la sociedad de la información (4ª parte)
La vida consagrada debe estar alerta para descubrir y acoger las innovaciones, los frutos de la creatividad humana. Sobre todo, le interesa, la socialización de los avances para que no queden únicamente en manos de los poderosos.
¿Qué nos une?
Es esta una pregunta para analizar la relación. Es aplicable tanto a la relación conyugal, como a la relación de amistad, como a la relación fraterna y comunitaria. ¿Qué es lo que realmente nos mantiene unidos?
Ser «humanos»
Hace poco otro claretiano, éste gran amigo mío, dejó el sacerdocio. Como siempre fue muy doloroso para todos. Como suele suceder, hubo comentarios diversos al respecto. Y, entre otras, escuché una frase que me desconcertó. Alguien interpretó esa salida diciendo: "Eso es muy humano".
Por una cultura de la solidaridad
Parto del convencimiento de que los cristianos en su conjunto y la Iglesia en general, como personas que vivimos en una realidad concreta, estamos llamados a colaborar en la construcción de una sociedad más justa.







