Jesús ensancha los lazos de la sangre para revelarnos nuestra familia definitiva: una comunión cimentada en la fe, la bondad y la sincera búsqueda de la verdad.
Jesús ensancha los lazos de la sangre para revelarnos nuestra familia definitiva: una comunión cimentada en la fe, la bondad y la sincera búsqueda de la verdad.
A primera vista, nos pareceremos a David frente a Goliat, no preparados para la tarea de derrotar a un gigante o de dar suficiente alimento a un mundo hambriento con ganas de comer.
Al inicio del Adviento, la fiesta del apóstol San Andrés nos posibilita plantear este tiempo como tiempo propicio para difundir el mensaje del Evangelio, que no es principalmente una serie de verdades y preceptos, sino la persona de Jesucristo.
Y si perdonas solamente al que te pide perdón y al que "expía sus culpas", ¿qué mérito tendrás? Perdonar no es ignorar, ni consentir, sino confiar en el otro. No habrá paz en este pobre mundo sin perdón primero.
¿Por qué la provocación de Jesús sigue vigente? Analizamos cómo su mensaje desafía nuestras estructuras y nos invita a una transformación real y viva.
Descubre el significado de María como Madre de Jesús y su papel en nuestra vida. Una reflexión profunda sobre su fe, entrega y presencia en el Evangelio.
Jesús ensancha los lazos de la sangre para revelarnos nuestra familia definitiva: una comunión cimentada en la fe, la bondad y la sincera búsqueda de la verdad.
A primera vista, nos pareceremos a David frente a Goliat, no preparados para la tarea de derrotar a un gigante o de dar suficiente alimento a un mundo hambriento con ganas de comer.
Al inicio del Adviento, la fiesta del apóstol San Andrés nos posibilita plantear este tiempo como tiempo propicio para difundir el mensaje del Evangelio, que no es principalmente una serie de verdades y preceptos, sino la persona de Jesucristo.
Y si perdonas solamente al que te pide perdón y al que "expía sus culpas", ¿qué mérito tendrás? Perdonar no es ignorar, ni consentir, sino confiar en el otro. No habrá paz en este pobre mundo sin perdón primero.
¿Por qué la provocación de Jesús sigue vigente? Analizamos cómo su mensaje desafía nuestras estructuras y nos invita a una transformación real y viva.