Gloria Steinem confesó una vez que, a pesar de no haber estado nunca con sobrepeso, siempre ha estado al tanto de lo que pesaba, porque los genes que heredó de sus padres la predisponían en esa dirección.
Gloria Steinem confesó una vez que, a pesar de no haber estado nunca con sobrepeso, siempre ha estado al tanto de lo que pesaba, porque los genes que heredó de sus padres la predisponían en esa dirección.
Hoy, ser meramente santo no es suficiente; debemos tener una santidad requerida por el momento presente. Simone Weil escribió eso, y tiene razón. Necesitamos santos requeridos por el momento presente…
Imaginaos a una pareja joven intoxicada mutuamente en las primeras etapas del amor. Imaginaos a un neófito religioso enamorado de Dios, orando en éxtasis. Imaginaos a un joven idealista trabajando incansablemente con los pobres, inflamado y sediento de justicia. ¿Está en realidad enamorada esta joven pareja? ¿Se encuentra de hecho enamorado de Dios ese neófito religioso? ¿Está verdaderamente enamorado de los pobres este joven activista social? Cuestión nada fácil.
Diez años antes de su muerte, acaecida en 1996, Henri Nouwen estuvo aquejado de una depresión que casi lo hizo trizas. Durante el tratamiento, escribió un libro muy valiente, La voz interior del amor, en el que comunicó humilde e ingenuamente sus luchas y los esfuerzos que le llevó superarlas.
¿Por qué la gente sincera se encuentra frecuentemente en conflicto unos con otros? El problema aquí no es cuándo la sinceridad se encuentra con la doblez o el simple viejo pecado. No. La cuestión es por qué la gente sincera y temerosa de Dios puede encontrarse radicalmente en conflicto entre sí.
Energía que no transformamos, energía que transmitimos. Esa es una frase que oí primeramente de Richard Rohr y señala un desafío central para todos los adultos maduros
En 1981, una joven anónima fue brutalmente violada y asesinada por los militares en un oscuro lugar de El Salvador, adecuadamente llamado La Cruz. Su historia fue relatada por un periodista llamado Mark Danner. En su relato de esto, Danner describe cómo, después de una particular masacre, algunos soldados contaron cómo una de sus víctimas los obsesionaba y cómo no la pudieron quitar de sus mentes durante largo tiempo después de su muerte.
Según la Biblia, existe un secreto que está escondido a los amorales, conocido sólo por los virtuosos. El Libro de la Sabiduría nos dice que, cuando no somos virtuosos, “no conocemos los ocultos consejos de Dios, ni comprendemos la recompensa de la santidad, ni discernimos el premio del alma inocente”.
Hace cuarenta años, Philip Rieff escribió un libro titulado El triunfo de lo terapéutico. En esencia, alegaba que hoy, en el mundo occidental, mucha gente necesita terapia psicológica, principalmente porque nuestra estructura de la familia se ha vuelto débil y muchas estructuras de la comunidad se han derrumbado.
¿Cuándo lo perdimos? ¿Cuándo perdimos ese sentido profundamente inculcado y sancionado para siempre de que, a pesar de lo mucho que pudiéramos disentir unos de otros o incluso aborrecernos mutuamente, aún necesitamos acordar una básica cortesía, respeto y amabilidad unos con otros?
Entramos en el tiempo de Cuaresma al imponernos la ceniza en nuestras frentes. ¿Qué se simboliza aquí? Quizás el corazón entiende mejor que la cabeza, porque el Miércoles de Ceniza acude a la iglesia más gente que cualquier otro día del año, incluida la Navidad. Las hileras de personas que desean recibir la ceniza son interminables en muchas iglesias. ¿Por qué? ¿Por qué la ceniza es tan popular?