Existen incontables personas, basílicas, iglesias, santuarios, seminarios, conventos, ciudades y urbes que tienen por nombre San José. Mi país nativo, Canadá, lo tiene por patrón. ¿Quién es exactamente este José?
Existen incontables personas, basílicas, iglesias, santuarios, seminarios, conventos, ciudades y urbes que tienen por nombre San José. Mi país nativo, Canadá, lo tiene por patrón. ¿Quién es exactamente este José?
En los días del apartheid que se dio en Sudáfrica, los cristianos tenían la costumbre de encender candelas y colocarlas en sus ventanas como un signo, para ellos y los demás, de que confiaban en que algún día esta injusticia llegaría a su fin. Una candela encendida en una ventana era un signo de esperanza y de declaración política. El gobierno no pasó por alto el mensaje.
Después de todo, nuestras vidas no son tan serenas ni pacíficas. Por decirlo de algún modo, siempre somos algún tanto patéticos. Eso no debería alarmarnos. Patético no es un término peyorativo. La palabra proviene del griego pathos, que significa dolor. Estar patético es vivir dolorido, y todos nosotros vivimos así por el modo mismo como estamos hechos.
Ninguna comunidad tendría que subestimar sus muertes. Es Mircea Eliade quien dijo eso. Lo que subraya su sabiduría aquí es la verdad de que aquello que dejamos de celebrar, pronto dejaremos de apreciar
Vivo a ambos lados de una frontera, no geográfica sino una que separa el banco de la iglesia de las salas de sesiones académicas de teología. Fui educado como católico romano conservador. A pesar de que mi padre colaboró políticamente en el Partido Liberal, la mayor parte de mi educación fue conservadora, particularmente lo tocante a la religión.
A veces somos lo más útiles y vivificantes en los precisos momentos en que nos encontramos lo más desamparados. Todos hemos estado en esa situación. Asistimos a un funeral y no encontramos nada que decir para mitigar la pena de alguien que ha perdido a un ser querido. Nos sentimos torpes e impotentes.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
Nuestra propia complejidad puede desconcertarnos. Somos mejores de lo que pensamos y peores de lo que imaginamos, demasiado exigentes y demasiado indulgentes con respecto a nosotros mismos al tiempo. Somos una mezcla curiosa
Ronald Rolheiser | En el Exilio
Llevo casi cuarenta años escribiendo sobre el suicidio. Lo hago porque, en general, el suicidio está mal comprendido, muy mal comprendido.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
En buena parte de nuestro mundo secularizado actual, vivimos en un clima algo anticristiano y antieclesial (a pesar de lo contradictorio que esto pueda sonar en una cultura que aún se considera cristiana). Pero la verdad es que, en muchos círculos, hoy está de moda atacar al Cristianismo..
Ronald Rolheiser | En el Exilio
¿Qué es la Ascensión? La Ascensión es un acontecimiento en la vida de Jesús y sus primeros discípulos, un día de fiesta para los cristianos, una teología y una espiritualidad, todo entrelazado en un misterio informe que muy pocas veces tratamos de averiguar y aclarar. ¿Qué significa la Ascensión?
Ronald Rolheiser | En el Exilio
Todos somos sacerdotes desde nuestro bautismo, y con ello viene una invitación, a que oremos por el mundo como sacerdotes a través de la oración de Cristo y de la Iglesia. ¿Qué significa esto en concreto?