El esquema es sencillo: llevamos muchos siglos de una religiosidad no sólo incapaz de impedir que la humanidad se halle abocada hoy a una tenebrosa situación sino, incluso, factor parcial del desastre. La religión, pues, ha sido peligrosa.
El esquema es sencillo: llevamos muchos siglos de una religiosidad no sólo incapaz de impedir que la humanidad se halle abocada hoy a una tenebrosa situación sino, incluso, factor parcial del desastre. La religión, pues, ha sido peligrosa.
El esquema es sencillo: llevamos muchos siglos de una religiosidad no sólo incapaz de impedir que la humanidad se halle abocada hoy a una tenebrosa situación sino, incluso, factor parcial del desastre. La religión, pues, ha sido peligrosa.