La pedagogía del castigo es un lenguaje que aparece con frecuencia en los textos bíblicos.
La pedagogía del castigo es un lenguaje que aparece con frecuencia en los textos bíblicos.
Esta semana, según pasen las fechas, encontraremos unas llamadas constantes a cumplir los mandatos del Señor, al mismo tiempo que los textos denuncian la torpeza del pueblo.
Una vez más se demuestra que Dios escoge lo débil del mundo para confundir a los fuertes.
’Señor, déjala todavía este año, yo cavaré alrededor, y le echaré estiércol, a ver si da fruto, si la cortas’.
“El Señor es compasivo y misericordioso”
Los humanos solemos errar en la valoración de las personas y de los sucesos.
El que cree no vive hora vacía, huérfana de la presencia divina, pero a su vez sabe apoyarse en la sacramentalidad que le ofrece cada hora en referencia a la vida de Jesús, el Maestro.
Podría parecer una contradicción que en Pascua, fiesta de la luz, del día sin ocaso, del dominio de la vida sobre la muerte, de Cristo resucitado, evoquemos la noche como icono pascual.
En los relatos pascuales, una hora privilegiada es el amanecer, Muchos cristianos a esta hora rezan los Laudes, oración de la mañana, y con toda la Iglesia hacen especial memoria de dos momentos principales de la Historia de Salvación, la creación y la resurrección.
Para que algo pueda ser demostrado como verdadero debe contar con la declaración de, al menos, dos testigos. Si recordamos los pasajes evangélicos que dan noticia de la resurrección de Jesús, comprobamos que en muchos de ellos aparecen dos o más testigos.
Hay textos bíblicos que no es necesario explicar, pues con tan sólo escuchar el propio interior, su impacto es suficiente para sentir cómo la Palabra de Dios llega hasta las entrañas.