Artículos en Iglesia

El MISTERIO que cada dí­a nos visita
Llevar nuestras heridas a la Eucaristía

Llevar nuestras heridas a la Eucaristía

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano, cmf) en En el exilio el

Recientemente me vino un hombre pidiendo ayuda. Cargaba en su alma  profundas heridas, no físicas sino emocionales. Lo que me sorprendió inicialmente fue que, aun estando profundamente herido, no había estado  severamente traumatizado ni en su infancia ni en su adultez. 

La llamada

La llamada

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

Estamos en los primeros domingos del Tiempo Ordinario, tenemos ante nosotros el año apenas estrenado, y la Palabra de Dios nos propone el pasaje evangélico de la llamada de los primeros discípulos, y su actitud inmediata de seguir a Jesús, dejando redes, casa, familia…

100. El nucleo del Núcleo

100. El nucleo del Núcleo

por: Alfredo Mª Pérez Oliver en El pozo de Jacob el

 Deseo recordar que se  han llenado toda una colección de cantarillos con el agua del pozo que le llegaba del torrente de la alegoría que el joven Claret imaginó después de ser herido, por un rayo, como el dice, por la frase del Evangelio. ¿De qué le sirve al hombre ganar todo el mundo, si se pierde a sí mismo?

Desde el seno materno (Domingo 2º del T.O.)

Desde el seno materno (Domingo 2º del T.O.)

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

 Sin duda, tanto la lectura del profeta Isaías, como el texto evangélico que hoy nos propone la liturgia dominical, tienen un claro sentido cristológico. Jesús es quien personaliza la visión del profeta: “Tú eres mi siervo, de quien estoy orgulloso”. “Te hago luz de las naciones  para que mi salvación llegue hasta el confín de la tierra”. Y Juan el Bautista señala a Jesús no solo como Mesías, o como Cordero de Dios, sino como Hijo de Dios.

Cooperacion de María a la Salvación

Cooperacion de María a la Salvación

por: Pablo Largo en Siempre con ella el

En esta última entrega de la serie sobre María en el misterio cristiano avanzamos más allá de su identidad y destino personal (Inmaculada, madre virginal  del Señor, asunta a la gloria) y nos detenernos en su relación y misión para  con nosotros.

Ortodoxia, pecado y herejía

Ortodoxia, pecado y herejía

por: Ron Rolheiser en En el exilio el

Recientemente, mientras iba de camino a impartir un seminario, tuve la oportunidad de ir a la Catedral de aquel lugar para asistir a la eucaristía del domingo, y me sorprendió la homilía. El sacerdote usó el texto evangélico donde Jesús dice: “Yo soy la viña y vosotros los sarmientos”,

Tiempo Ordinario – Tiempo de Esperanza

Tiempo Ordinario – Tiempo de Esperanza

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

 Con motivo de un viaje a Colonia para dar un retiro espiritual a las religiosas del Amor de Dios, he querido acercarme a la iglesia evangélica de Martín Lutero, con motivo de celebrarse este año el 500 aniversario de la Reforma. 

Descubrir la señal

Descubrir la señal

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

Son muchos los que discuten si hubo o no estrella que condujera a los Magos a Belén, y más bien se inclinan a pensar que es un género literario para atraer la atención sobre lo que realmente sucedió, que unos personajes extranjeros, venidos de muy lejos, y guiados, según ellos, por una luz, ...

99. Jesucristo sí, Iglesia también.

99. Jesucristo sí, Iglesia también.

por: Alfredo María Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

Hemos contemplado en el cantarillo anterior a Jesús de Nazaret, como un campeón surfista patinando por encima de las olas espumantes de la rabia de los fariseos, de la decepción de los zelotes, de la desilusión despueblo que lo quería Rey y hasta el desconcierto de su Precursor.

La cara, el espejo del alma...

La cara, el espejo del alma...

por: Nicolás Caballero, cmf en Taller de Oración II el

Alguien preguntaba a alguien: ¿qué te impide cruzar el umbral? y señalaba al cuerpo. Y es que el cuerpo, hoy, es una formidable frontera porque refleja toda la problemática  mental y la mente es el ver­ dadero obstáculo.