Artículos en Iglesia

El MISTERIO que cada dí­a nos visita
De armas y pacifismo

De armas y pacifismo

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamin Elcano, cmf) en En el exilio el

Los Evangelios nos cuentan que, después de la muerte del rey Herodes, un ángel se apareció en sueños a José en Egipto y le dijo: “Levántate. Toma al Niño y a su Madre y vete a la tierra de Israel, porque ya han muerto aquellos que atentaban contra la vida del Niño” (Mt. 2, 19-20). El ángel, al parecer, habló prematuramente; el Niño Jesús estaba todavía en peligro, está aún en peligro, está amenazado de muerte y todavía le siguen la pista, aun hoy día.

85. Amor que tumba

85. Amor que tumba

por: Alfredo Mª Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

 El cantarillo anterior nos dejó un gran sabor espiritual al afirmar que la unión con Cristo es algo presente y actual. Afirmación tan extraordinaria calará el alma de gozo con una prueba exegética. El pasaje más antiguo de la fe cristiana en la Resurrección, lo encontramos en la primera carta a los Corintios: Os transmití en primer lugar, lo que a mi vez yo recibí: que Cristo murió por nuestros pecado, según las Escrituras, que fue sepultado y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y que se apareció a Pedro y luego a los doce…(15,3-7).

La lucha por amar a nuestro prójimo

La lucha por amar a nuestro prójimo

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano, cmf) en En el exilio el

“La idolatría más perjudicial no es el becerro de oro sino la enemistad contra el otro”. El renombrado antropólogo René Girard escribió eso, y su verdad no se admite fácilmente. A casi todos nosotros nos gusta creer que somos maduros y de gran corazón, y que amamos a nuestros prójimos y estamos libres de enemistad hacia otros. Pero, ¿es esto así?

Sensibilidad y sufrimiento

Sensibilidad y sufrimiento

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano, cmf) en En el exilio el

Daniel Berrigan, en una de sus famosas frases ingeniosas, escribió una vez: ¡Antes de que te comprometas en serio con Jesús, considera primero en qué grado vas a dar una buena imagen en el madero (de la cruz)!

El reconocimiento humilde de la debilidad y del pecado

El reconocimiento humilde de la debilidad y del pecado

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

La Liturgia de la Palabra de este día nos vuelve a ofrecer dos relatos coincidentes, en los que se describe la reacción de David ante la denuncia de su pecado, y la de la mujer pecadora. En ambos casos sobresale la ternura de Dios al percibir el gesto humilde y agradecido del pecador.

La bondad ordinaria y nuestro itinerario espiritual

La bondad ordinaria y nuestro itinerario espiritual

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano, cmf) en En el exilio el

El escritor de espiritualidad Tom Stella cuenta una historia de tres monjes en oración en la capilla de su monasterio. El primer monje se imagina a sí mismo siendo llevado al cielo por los ángeles. El segundo monje se imagina a sí mismo ya en el cielo, cantando las alabanzas de Dios con los ángeles y santos...

10. Confiarse a María, Madre de misericordia

10. Confiarse a María, Madre de misericordia

por: Fernando Prado, cmf en Año de la Misericordia el

Para Francisco, la virgen María es, ante todo, Madre. Es madre de misericordia y de ternura. Ella es -nos ha dicho en la Evangelii gaudium— «la que sabe transformar una cueva de animales en casa de Jesús, con unos pocos trapos y una montaña de ternura» (EG 286).

Fe y miedo

Fe y miedo

por: Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano, cmf) en En el exilio el

Un soldado corriente no tiene miedo a la muerte, y en cambio Jesús sí que tuvo. Iris Murdoch escribió esto, y esa verdad puede ser algún tanto desconcertante. ¿Por qué? Si alguien muere con profunda fe, ¿no debería morir en cierta calma y tener la confianza de obtener el premio de esa fe?

9. Ser testigos de la Misericordia

9. Ser testigos de la Misericordia

por: Fernando Prado, cmf en Año de la Misericordia el

«La Iglesia vive una vida auténtica cuando profesa y proclama la misericordia -el atributo más estupendo del Creador y Redentor- y cuando acerca a los hombres a las fuentes de la misericordia del Salvador, de las que es depositaría y dispensadora» (Juan Pablo II, Dives in misericordia, n.13).