Bienaventurados el que ama como ama Dios, porque será amado como es amado el mismo Dios.
Bienaventurados el que ama como ama Dios, porque será amado como es amado el mismo Dios.
Cuantos formamos la Iglesia, debemos evocar constantemente el perdón que nos otorga Cristo y las exigencias de la vida fraterna.
La perfección cristiana consiste en la misericordia, es decir en amar como ama Dios, con amor gratuito, personal y entrañable.
A los ojos de Dios, es decir, conforme a lo que dice la Ley, ¿es lícito pagar tributo al César o no?.
En hebreo, existen, fundamentalmente, tres palabras para expresar lo que, en sentido bíblico, se entiende por misericordia.
El evangelista Mateo también conoce el dinero de los impuestos y toma postura ante él.
La fidelidad implica perpetuidad. La perpetuidad es elemento o dimensión esencial de la totalidad.
Por vez primera se celebró un Concilio no para condenar herejías, sino para exponer la verdad cristiana.
Dios nos pensó y eligió en la Persona de Cristo para que fuéramos de verdad hijos suyos.
Amar al Señor nuestro Dios con todo el corazón, por encima de cualquier riqueza, fue el programa del Señor.
Se trata del Padre Luis Ruiz Ramírez, jesuita gijonés, o casi podríamos decir chino, por los casi 70 años que lleva en el país del Lejano Oriente al servicio del prójimo..