Necesito de Él para enfrentarme al mundo y ser capaz de desarrollar mis talentos.

Necesito de Él para enfrentarme al mundo y ser capaz de desarrollar mis talentos.
Cuando se vive juntos día tras día, uno experimenta la perseverancia como una gracia de Dios; pues si hiciéramos caso de los primeros impulsos, probablemente sintiéramos con frecuencia la tentación de experimentar otros caminos en solitario.
Dios está en la cotidianidad de mi vida. No me espera a una hora fija, sino que simplemente está en mi y en todo lo que me rodea haciéndose notar más o menos.
¿Cómo explicar lo que experimenta un hombre que sabe que tiene por delante otras veinticuatro horas de cárcel?
Mi disposición durante el día es de entrega a los demás, con una visión cristiana de poderles ayudar en los problemas más urgentes que tengan, y sin ningún interés material, más bien deseando el mayor beneficio espiritual a todos los que trate en dicho dí
Son luces, aunque a veces cuesta reconocerlas, que me guían, que dan sentido a mi vida.
Donde hay eucaristía, hay asamblea, presidente, Palabra, pan y vino, necesitados, signo de los tiempos. Si me quitan la eucaristía acaban conmigo.
Una vez confirmado comienza la guerra. Por fuera todo sigue como siempre. Pero en alguna parte debe esconderse el Espíritu recibido.
El bautismo es el sacramento del agua. Por el sacramento, el agua que ya somos se convierte en un verdadero surtidor de vida eterna.
Si los sociólogos detectan que una buena parte de los bautizados viven un cristianismo desinstitucionalizado, por algo será.
Jesús de Nazaret, representa, tanto ayer como hoy, al hombre utópico. Es una cifra, una cumbre, un sueño. Y lo es para los que confiesan su nombre en el seno de las iglesias y para muchos otros que lo admiran al margen de ellas y frecuentemente contra ell