Artículos en:

En el exilio

La verdadera tragedia del pecado

La verdadera tragedia del pecado

La verdadera tragedia del pecado es que, con frecuencia, aquel contra el que se peca se convierte al fin en pecador, infligiendo a otros lo que primero le infligieron a él. Hay algo perverso en nosotros, por lo cual, cuando pecan contra nosotros, tendemos a absorber el pecado, junto con la enfermedad de la que emanó, y luego combatir para no actuar de esa misma manera enferma.

Reticencia y secreto como virtud

Reticencia y secreto como virtud

En toda gente sana hay una natural reticencia a revelar demasiado de sí misma y una consiguiente necesidad de guardar secretas ciertas cosas. Demasiado frecuentemente juzgamos esto como una insana timidez o -peor- como ocultación de algo malo.

No tomar en serio la verdad

No tomar en serio la verdad

 Puede resultar bastante descorazonador ver las noticias estos días. Nuestro mundo está lleno de odio, intolerancia, racismo y  sobre-estimulada avaricia y ego. La brecha entre ricos y pobres está ampliándose, y el desatino, el sinsentido y la violencia acontecen diariamente. Uno vive con esperanza, pero sin mucho optimismo.

La cercanía de Dios

La cercanía de Dios

Existe hoy un creciente cuerpo de literatura que narra la experiencia de personas que estuvieron clínicamente muertas durante un periodo de tiempo (minutos u horas) y fueron reanimadas médicamente y vueltas a la vida.

Una amenaza a nuestra decencia

Una amenaza a nuestra decencia

Jesús nos dice que al final seremos juzgados sobre cómo tratamos a los pobres en nuestras vidas; pero existe ya ahora, en esta vida, el peligro de no llegar hasta los pobres.

Parálisis, exasperación e impotencia  como oración

Parálisis, exasperación e impotencia como oración

Hace varios años, recibí un correo electrónico que literalmente me dejó sin aliento. Un hombre que había sido durante muchos años un guía  intelectual y de fe para mí, un hombre en el que había confiado totalmente y un hombre con el que había cultivado una amistad que daba vida, había matado a su esposa y a sí mismo en un suicidio mortal. La noticia me dejó sin aliento, paralizado por cómo entender y aceptar esto, al igual que cómo orar.

Lenguaje, símbolos y autocomprensión

Lenguaje, símbolos y autocomprensión

Una vez, un reportero preguntó a dos hombres, en el lugar donde se estaba construyendo una iglesia, qué hacía cada uno de ellos por ganarse la vida. El primero respondió: “Soy albañil”. El segundo dijo: “Estoy construyendo una catedral”. La manera como nombramos una experiencia determina generalmente su significado.

¿Quién va al infierno y quién no?

¿Quién va al infierno y quién no?

El infierno nunca es una desagradable sorpresa que espera a una persona básicamente feliz. Ni es necesariamente un fin predecible para una persona infeliz y amarga. ¿Puede ir al infierno una persona feliz y de buen corazón? ¿Puede ir al cielo una persona infeliz y amarga? Todo eso depende de cómo entendamos el infierno y cómo leamos el corazón humano.

Más allá del misticismo

Más allá del misticismo

¡Soy una mística practicante! Una mujer dijo esto en una de mis clases, hace algunos años, y atrajo muchas miradas. Yo estaba dando una clase sobre misticismo y pregunté a los estudiantes por qué les interesaba el tema del misticismo.

Ascender, descender y exactamente permanecer estable

Ascender, descender y exactamente permanecer estable

¿A dónde deberíamos dirigir nuestra mirada? ¿Hacia arriba, hacia abajo, o precisamente hacia el camino que estamos recorriendo? Bueno, hay diferentes clases de espiritualidades: Espiritualidades del Ascenso, Espiritualidades del Descenso y Espiritualidades de Mantenimiento, y todas son importantes.

Y toda forma de ser resultará bien

Y toda forma de ser resultará bien

Sospecho que todos nosotros estamos familiarizados con la famosa frase de Juliana de Norwich, ahora un axioma en nuestra lengua. Escribió una vez  esta famosa frase:

¡No hay eventos!