Muchos de nosotros sufrimos un cierto sentimiento de culpa básica.
Muchos de nosotros sufrimos un cierto sentimiento de culpa básica.
Te echamos de menos, no pasa un solo domingo sin que sintamos tu ausencia.
Practicados correctamente, irradian salud y bienestar al mundo, no desdén ni desprecio.
Hay amor cuando damos, como hay también amor cuando recibimos.
Con mucha frecuencia esta cuestión nos golpea con especial agresividad.
Todos somos monjes y cada uno de nosotros tiene su celda propia.
Imagínese que es ciego de nacimiento y que esta viviendo en la edad adulta sin haber visto jamás la luz y el color. Entonces, a través de una operación milagrosa, los médicos son capaces de darle la vista. ¿Qué sentiría inmediatamente al abrir los ojos? ¿Asombro? ¿Perplejidad? ¿Éxtasis? ¿Dolor? ¿Una combinación de todo esto?
Vivimos con demasiado temor de Dios. Este temor tiene muchas caras, desde el miedo supersticioso de los ingenuos, al miedo legalista de los más escrupulosos, hasta el miedo intelectual de los muy sofisticados.
Hay un proverbio Noruego que dice: El heroísmo consiste en aguantar un minuto más. el heroísmo frecuentemente consiste en mantener el rumbo lo suficiente, en aguantar cuando todo parece estar sin esperanza, en sufrir el frío y la soledad mientras se espera un nuevo día.
Una de las características maravillosas de los niños pequeños es su honestidad emocional. Ellos no esconden sus sentimientos ó sus deseos. No tienen ninguna sutileza.
Marilynne Robinson, en su ultimo libro, expresa algunos de sus temores, en especial lo que sucede hoy en día en muchas de las iglesias y dentro de muchos de nosotros, a saber, que las nuevas formas de tribalismo y de miedo han reducido a nuestro maravilloso Dios a una "deidad tribal" y nuestro propio "Baal local.