Ronald Rolheiser | En el Exilio
“Mi padre me dejó su bendición: una vida de rectitud, serenidad y amor compartido. Aún hoy camino dentro de ese regalo que sigue guiando mis pasos.”
Ronald Rolheiser | En el Exilio
“Mi padre me dejó su bendición: una vida de rectitud, serenidad y amor compartido. Aún hoy camino dentro de ese regalo que sigue guiando mis pasos.”
Ronald Rolheiser | En el Exilio
Cuando la fe se oscurece y todo parece vacío, ahí puede brotar la experiencia más pura de Dios. El Viernes Santo y las noches oscuras del alma nos revelan un Dios que se entrega sin máscaras, más allá de nuestras proyecciones.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
La verdadera mística no se busca en lo extraordinario, sino en el silencio del corazón. Allí, desnudos de toda apariencia, descubrimos quiénes somos ante Dios.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
Todos nosotros, hombres y mujeres, casados o solteros, con vida larga o corta, al final moriremos vírgenes, es decir, sin haber vivido la “sinfonía completa” de la existencia.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
Un buen matrimonio enseña más que cualquier curso. Es chimenea que da calor, mesa que ofrece alimento, vaso que soporta el dolor y cuerpo de Cristo que nutre al mundo. Así vivieron mis tíos: con fe, amor y hospitalidad, compartiendo su vida y sosteniendo a muchos con esperanza.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
La muerte de un hijo deja una herida profunda y antinatural que ni el tiempo ni la fe pueden borrar. Este artículo reflexiona sobre por qué ese dolor es tan persistente y cómo la fe puede ayudarnos a vivir con él sin eliminarlo.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
Ron Rolheiser reflexiona sobre cómo Jesús redefine la familia más allá de la sangre, invitándonos a reconocer como hermanos y hermanas a quienes escuchan y viven la Palabra de Dios. Una llamada urgente a superar tribalismos y abrir el corazón a la auténtica familia cristiana.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
Ron Rolheiser invita a superar nuestra visión limitada del cielo y de la Iglesia, recordando que la verdadera fe se demuestra acogiendo con generosidad a todos. Un llamado a abrir el corazón y la mesa, como hizo Jesús.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
Reflexión sobre la Comunión de los Santos y la esperanza de reconciliarnos con quienes han muerto. Un recordatorio de que el amor y el perdón pueden seguir vivos incluso después de la muerte.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
Los salmos no son oraciones “bonitas” ni siempre amables. En ellos caben la ira, la frustración, el deseo de venganza y la alegría. Justamente por eso siguen siendo una forma profunda y real de hablar con Dios: porque expresan todo lo que hay en el corazón humano, sin filtros.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
En los momentos más oscuros de la vida, cuando todo parece perdido, puede nacer la oración más sincera. Dorothy Day, Martin Luther King y otros descubrieron que la verdadera fuerza se encuentra precisamente ahí, en la debilidad. Estar perdido también puede ser el lugar perfecto para orar.